Cualquier persona diría que los jugadores de fútbol de alto rendimiento tienen el trabajo ideal. Les pagan millones de dólares por jugar al deporte que aman, llevan vidas plagadas de lujos y beneficios, además de viajar por el mundo y conseguir a las mujeres que quieren. Pero no todo lo que brilla es oro. La exposición pública, la vida nómade de pases, la disciplina y el juicio de los hinchas, son algunas de las contras que deben afrontar. Un reciente estudio aportó que de todos los trabajadores, son los más estresados. Entre las emociones negativas que experimentan están la intranquilidad, nerviosismo, hostilidad y miedo, antes y después de los partidos.
El estudio realizado por la Universidad Siglo 21 publicó que los futbolistas de alto rendimiento son los trabajadores más estresados, orgullosos y entusiastas, y que antes o después de un partido, suelen sentirse “siempre” o “casi siempre” temerosos (17,9%), intranquilos (34,1%), nerviosos (31,8%9, hostiles (32,9%), asustados (23,5%) e irritables (29,4%). La muestra fue comparada con la de otros 400 trabajadores, de los cuales menos del 15% tiende a experimentar semejantes niveles de temor u hostilidad. Es decir, que el 85% de los trabajadores nunca sintió tales emociones negativas.

