La empresa deberá reelaborar los productos y podrá ser pasible de una multa económica cuyo importe mínimo es de 3 mil pesos, pudiéndose incrementar si posee antecedentes en el Registro de Infractores de la DIyC. Esta acción se realizó como parte del Operativo Durazno 2013, tras el cual se fiscalizaron 40 establecimientos inscriptos como elaboradores de durazno en toda la provincia.
Las inspecciones incluyen la verificación de la documentación administrativa, ingreso de materia prima en fresco, controles de los parámetros de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y toma de muestra de productos que luego se analizan en los laboratorios de la Sede Central y Delegaciones.
Lucas Daniel Pascual, director de la DIyC, manifestó que “al detectar este tipo de infracciones se asegura la transparencia en la comercialización y la protección del consumidor”.

