Cinco de los acusados por el secuestro y el asesinato de Matías Berardi, ocurrido en 2010, fueron condenados este viernes a la pena de prisión perpetua por el Tribunal Oral Federal 3 de San Martín. Se trata de Richard Fabián Souto, Facundo Maidana, Damián Sack, Gonzalo Hernán Álvarez y Gabriel Raúl Figueroa, según publicó Minuto Uno.
En tanto, el tribunal fijó 24 años de prisión para Ana Cristina Moyano, 21 años para Federico Esteban Maidana, 19 para Celeste Verónica Moyano, 18 para Elías Emanuel Vivas y 17 para Jennifer Stefanía Souto. En tanto, absolvió a una de las acusadas que era menor de edad en 2010.
Cuando se estaba terminando de leer la sentencia se produjeron una serie de incidentes en la sala de los Tribunales de San Martín por lo que debieron retirar del lugar a los acusados.
Eduardo Durañona, abogado de la familia Berardi, dijo a C5N unos instantes después de escuchar la sentencia: “Estamos conformes con las condenas, ahora habrá que analizar la absolución de la menor”.
Un rato más tarde, señaló: “Vamos a apelar todas las reclusiones: las perpetuas, las penas y la absolución de la menor, porque nosotros pedimos que fueran condenas perpetuas por tiempo indeterminado”.
Berardi (16) fue secuestrado a las 5.30 del 28 de septiembre de 2010 en el cruce de ruta 26 y Panamericana, en Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar, donde bajó de una combi cuando regresaba de una fiesta de egresados en Capital Federal.
A las 6.20, se inició una serie de ocho llamados extorsivos en los que la víctima les avisó a sus padres que estaba secuestrado y los delincuentes exigieron un rescate de hasta 30.000 pesos.
De acuerdo al expediente, la banda trasladó al chico al taller que Souto tenía en avenida Sarmiento 407, de Benavídez, partido bonaerense de Tigre, donde lo tuvo atado y vendado en un baño.
Tras pasar 14 horas cautivo, Matías logró escapar y comenzó a pedir ayuda entre los vecinos a quienes les decía que lo tenían secuestrado, pero no logró que nadie lo ayudara, ni refugiara.
Según lo declarado por varios testigos, mientras Souto y Facundo Maidana persiguieron con un auto y lograron recapturar a Berardi a dos cuadras, en las puertas de un cementerio, las mujeres de la familia salieron a la calle a los gritos a decirle a los vecinos que en realidad era una ladrón que había intentado robarles.
La víctima fue trasladada a un descampado ubicado en un camino de tierra a 300 metros de la ruta 6, a la altura de Campana, donde los asesinos le efectuaron dos disparos con una pistola calibre 11.25, uno de los cuales ingresó por el omóplato derecho de la víctima y le ocasionó la muerte.

