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Quiénes están detrás

Naciones Unidas y el Banco Mundial. El proyecto para quedarse con las tierras

16.12.2005
Infocampo
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Un grupo de empresarios agropecuarios y profesionales correntinos, alertados por la barbarie institucional presente en el “Plan de Manejo”, decidieron organizarse y crearon la Fundación Iberá Patrimonio de los Correntinos (en formación). Al comenzar a investigar el trasfondo que dio origen al “Plan de Manejo”, los representantes de dicha fundación consiguieron que un funcionario provincial les facilitara un documento que hasta la fecha había permanecido oculto.

Se trata de un programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo denominado “Manejo y conservación de la biodiversidad en los humedales en los Esteros del Iberá” (ARG/02/G35). Dicho programa fue firmado en septiembre de 2002 por el embajador Federico Barttfeld, por entonces subsecretario de Coordinación y Cooperación Internacional de la Cancillería argentina (desplazado de su cargo en 2004); el entonces representante residente del PNUD en la Argentina, Carmelo Angulo Barturén (actual embajador de España en la Argentina); y por el presidente de la Fundación Ecos, Miguel Reynal.

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El documento ARG/02/G35 señala que el programa “ofrece una oportunidad única para aprovechar los recursos de un grupo de conservación internacional que adquirirá las tierras que aún quedan en manos privadas dentro del área protegida (Iberá), para colocarlas bajo un estricto control para su conservación”.

El presupuesto estimado del proyecto “según consta en el documento” es de 10,3 M/u$s. Sin embargo, el PNUD-GEF sólo se compromete a aportar apenas 0,97 m/u$s; el principal aporte (9,1 M/u$S) corre por cuenta de Conservation Land Trust, mientras que una porción muy minoritaria queda a cargo de Fundación Ecos y Fundación Vida Silvestre Argentina (de la cual Miguel Reynal es uno de los fundadores). El proyecto ARG/02/G35 indica, además, que “Conservation Land Trust (CLT) tiene el objetivo a largo plazo de comprar todas las zonas secas privadas del Iberá, aproximadamente unas 325.000 hectáreas”. Y añade: “la cantidad de tierras que CLT ya ha comprado (…), junto con las tierras fiscales, son suficientes para crear una conservación viable de la zona”.

Ante este escenario, unos 400 productores, profesionales agropecuarios y trabajadores rurales realizaron “convocados por la Fundación Iberá Patrimonio de los Correntinos” una movilización por la ciudad de Mercedes para rechazar el proyecto PNUD y el plan de manejo de la Fundación Ecos. En tanto, el miércoles de esta semana se realizó en la Cámara de Diputados correntina una audiencia pública sobre el Plan de Manejo en la cual expusieron funcionarios, empresarios agropecuarios, investigadores, ambientalistas y miembros de la Iglesia.

Por favor: no atropellar animales

Todo aquel que ha tenido la oportunidad de transitar la Ruta Provincial N° 40, que vincula las ciudades correntinas de Mercedes y Santo Tomé con la Colonia Carlos Pellegrini (Laguna Iberá), sabe que se trata de una experiencia inolvidable. El recorrido está repleto de enormes piedras y en un estado de deterioro que es imposible de describir con palabras. El problema es que muchas empresas agropecuarias deben utilizar esa ruta provincial para sacar su producción del campo. Pero los “ecologistas” han hecho lo imposible para evitar la pavimentación de la misma. De hecho, el “Plan de Manejo del Iberá” dedica unas líneas a la ruta en cuestión, al mencionar que el asfalto en este caso no sería aconsejable porque “disminuiría la calidad de las visitas y la valoración de las mismas” (sic) y “aumentaría el riesgo de atropellamiento de fauna silvestre debido al aumento de flujo de vehículos”. Aunque no hay una sola mención a la calidad de vida de los pocos cientos de personas que viven en la Colonia Pellegrini.

Ezequiel Tambornini

Especial para Infocampo

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Naciones Unidas y el Banco Mundial. El proyecto para quedarse con las tierras

16.12.2005
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Un grupo de empresarios agropecuarios y profesionales correntinos, alertados por la barbarie institucional presente en el “Plan de Manejo”, decidieron organizarse y crearon la Fundación Iberá Patrimonio de los Correntinos (en formación). Al comenzar a investigar el trasfondo que dio origen al “Plan de Manejo”, los representantes de dicha fundación consiguieron que un funcionario provincial les facilitara un documento que hasta la fecha había permanecido oculto.

Se trata de un programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo denominado “Manejo y conservación de la biodiversidad en los humedales en los Esteros del Iberá” (ARG/02/G35). Dicho programa fue firmado en septiembre de 2002 por el embajador Federico Barttfeld, por entonces subsecretario de Coordinación y Cooperación Internacional de la Cancillería argentina (desplazado de su cargo en 2004); el entonces representante residente del PNUD en la Argentina, Carmelo Angulo Barturén (actual embajador de España en la Argentina); y por el presidente de la Fundación Ecos, Miguel Reynal.

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El documento ARG/02/G35 señala que el programa “ofrece una oportunidad única para aprovechar los recursos de un grupo de conservación internacional que adquirirá las tierras que aún quedan en manos privadas dentro del área protegida (Iberá), para colocarlas bajo un estricto control para su conservación”.

El presupuesto estimado del proyecto “según consta en el documento” es de 10,3 M/u$s. Sin embargo, el PNUD-GEF sólo se compromete a aportar apenas 0,97 m/u$s; el principal aporte (9,1 M/u$S) corre por cuenta de Conservation Land Trust, mientras que una porción muy minoritaria queda a cargo de Fundación Ecos y Fundación Vida Silvestre Argentina (de la cual Miguel Reynal es uno de los fundadores). El proyecto ARG/02/G35 indica, además, que “Conservation Land Trust (CLT) tiene el objetivo a largo plazo de comprar todas las zonas secas privadas del Iberá, aproximadamente unas 325.000 hectáreas”. Y añade: “la cantidad de tierras que CLT ya ha comprado (…), junto con las tierras fiscales, son suficientes para crear una conservación viable de la zona”.

Ante este escenario, unos 400 productores, profesionales agropecuarios y trabajadores rurales realizaron “convocados por la Fundación Iberá Patrimonio de los Correntinos” una movilización por la ciudad de Mercedes para rechazar el proyecto PNUD y el plan de manejo de la Fundación Ecos. En tanto, el miércoles de esta semana se realizó en la Cámara de Diputados correntina una audiencia pública sobre el Plan de Manejo en la cual expusieron funcionarios, empresarios agropecuarios, investigadores, ambientalistas y miembros de la Iglesia.

Por favor: no atropellar animales

Todo aquel que ha tenido la oportunidad de transitar la Ruta Provincial N° 40, que vincula las ciudades correntinas de Mercedes y Santo Tomé con la Colonia Carlos Pellegrini (Laguna Iberá), sabe que se trata de una experiencia inolvidable. El recorrido está repleto de enormes piedras y en un estado de deterioro que es imposible de describir con palabras. El problema es que muchas empresas agropecuarias deben utilizar esa ruta provincial para sacar su producción del campo. Pero los “ecologistas” han hecho lo imposible para evitar la pavimentación de la misma. De hecho, el “Plan de Manejo del Iberá” dedica unas líneas a la ruta en cuestión, al mencionar que el asfalto en este caso no sería aconsejable porque “disminuiría la calidad de las visitas y la valoración de las mismas” (sic) y “aumentaría el riesgo de atropellamiento de fauna silvestre debido al aumento de flujo de vehículos”. Aunque no hay una sola mención a la calidad de vida de los pocos cientos de personas que viven en la Colonia Pellegrini.

Ezequiel Tambornini

Especial para Infocampo

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