A cinco años de la pulseada política que lo arrojó fuera del cargo público más importante que alguna vez ocupó, el economista y ex presidente del Banco Central (BCRA) Martín Redrado está inclinado a hacer balances, según publicó El Cronista.
Tras ese 28 de enero de 2010 en el que abandonó la autoridad monetaria, aparte de sus notorias relaciones sentimentales, el ex funcionario se ha dedicado a la actividad privada como conductor de la Fundación Capital y ha formado parte del nutrido equipo de economistas que armó Sergio Massa para su candidatura presidencial. Durante una entrevista en su oficina de Las Cañitas, Redrado dijo en referencia al conflicto por reservas que “lo que nosotros advertimos, ocurrió” y atribuyó al financiamiento del BCRA al Gobierno el nacimiento del cepo.
¿Cuál es su análisis de los cinco años del BCRA posteriores a su salida?La primera reflexión es que lo que nosotros advertimos ocurrió, utilizar las reservas del BCRA era la punta de un iceberg que implicaba utilizar a la institución monetaria como caja del Gobierno y la verdad es que los números son muy contundentes. Cuando uno observa en los últimos cinco años el avance de los agregados monetarios, en promedio, lo tenés en un 33% por año. Pero es un avance que, además, no es por la expansión del sector externo, es decir, una compra virtuosa de divisas, sino es que es pura y exclusivamente para financiar al sector público, con lo cual lo que estamos diciendo es que el aumento en los agregados monetarios está directamente correlacionado con utilizar el BCRA como caja del Gobierno.
¿Creé que esa es la principal fuente de inflación en los años posteriores a su salida?Es uno de los factores. El concepto de transformar al BCRA en una caja propia del Gobierno, que luego se combina con una política de atraso cambiario que, junto con lo primero, lleva a cepo. La inflación en la Argentina es un fenómeno multicausales, resultado del mal mix entre la política monetaria y la política fiscal. El set de políticas macroeconómicas es pro inflacionario y, por supuesto, también estructuras de falta de competencia en muchos sectores.
En 2010 cuando se fue de la entidad monetaria la inflación ya estaba en dos dígitos. ¿Se debería haber reaccionado antes?Siempre digo que el hombre es el ser y su circunstancia. Y yo definí nuestro período como un período de transición en el BCRA en donde veníamos de una crisis financiera fenomenal y que por lo tanto había que tener en cuenta la estabilidad monetaria pero también había que tener en cuenta la estabilidad financiera. Llegamos a 2009 con un BCRA en donde logramos vencer todas las pulseadas que tuvimos contra el mercado y lo hicimos sin cepo cambiario. Nosotros evitamos en 2009 que se aplique una idea de (Guillermo) Moreno y (Ricardo) Echegaray de poner restricciones cambiarias. Estábamos listos para ingresar en una fase de inflación más baja. Recordemos que en el 2009, bien medida, tuvimos una tasa de inflación del 13,5%. Yo le llevé un programa económico a la Presidenta a mediados de año que se llamaba el plan 5x5x5: 5 años de crecimiento a una tasa del 5% para llegar a una tasa de inflación del 5% hasta bajar la inflación anual al 5%. ¿Se podría haber luchado más contra la inflación antes? Solamente con instrumentos monetarios hubiera generado un descalabro total del sistema productivo.
Desde su salida del BCRA las reservas cayeron u$s 16.000 millones pero el año pasado se recuperaron levemente, ¿cómo ve esta última evolución?Es de mala calidad. De los u$s 31,000 millones de las reservas, hoy entre swap con China y Banco de Francia tenés unos u$s 4000 millones. Tenés aproximadamente u$s 1400 millones de deuda que se ha pagado a los bonistas pero por los temas legales no han salido del BCRA, si a eso le sumás los argendólares (depósitos en dólares de privados), por unos u$s 7200 millones, vos tenés reservas líquidas por menos de u$s 20.000 millones. Y te digo un dato más sobre la calidad de las reservas: cuando nosotros nos fuimos, el ratio reservas sobre base monetaria era de $ 2,55 por cada dólar en el BCRA, pero cuando lo mirás contra pasivos monetarios Lebac, Nobac y pases te daba el mismo tipo de cambio que había en el MULC, que era $ 3,80.

