“Ayer pasó el cuarto frente frío sin dejar una sola gota en el centro-sur de Córdoba; se vino viento sur y el fresco. Soja de segunda y maíz tardío, pidiendo agua. El maíz temprano sembrado después de octubre ya fue”.
El lamento proviene de Canals y fue expresado a través de la red social X por Néstor Roulet, reconocido productor agropecuario y dirigente cordobés, ex vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y funcionario del ex ministerio de Agroindustria durante la gestión presidencial de Mauricio Macri.
Su posteo es uno de los tantos que han aparecido en los últimos días y que reflejan una preocupación que crece en muchas zonas de la región pampeana: la falta de agua.
que fiero..centro sur. Otros años la diferencia era este/oeste. pic.twitter.com/paPO8z2IqI
— Paulina lescano (@paulina_lescano) January 21, 2026
Tras un 2025 lluvioso como pocos en la historia en invierno y primavera, el verano parece haber hecho caso a la presencia de La Niña y las precipitaciones han desaparecido en gran parte de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, los territorios más productivos del país.
Por ahora no se registran pérdidas, pero sí ya hay informes que descartan rindes extraordinarios como los que se presagiaban al comienzo de la campaña, más si las lluvias -como se desprende de los pronósticos- continúan de vacaciones.
ROGANDO POR LLUVIAS
Otro testimonio vertido en las redes sociales fue el de Diego Rodríguez, un productor de Carhué (Buenos Aires), quien no dudó en expresar: “Si no llueve, estamos un poco más allá del horno”.
Y ese mensaje fue respondido por Andrea Passerini, productora tambera y dirigente en la zona de Carlos Casares (Buenos Aires) donde se está dando un hecho ciertamente paradójico: fue una de las regiones tapadas por el agua durante las inundaciones de 2025 y ahora pasó a un escenario de escasez.
“En mi caso, pasé de inundación a seca sin escalas”, subrayó Passerini, y relató que su campo recibió solo 25 milímetros en diciembre y 5 mm en lo que va de enero, tras lo que fue el drama de estar aislados por la inundación hasta fin de noviembre.
Así es. En mi caso, pasé de inundación a seca sin escalas.
— Andrea Passerini (@AnPasserini) January 21, 2026
El problema, como se mencionó, es que no asoman lluvias en el horizonte, de acuerdo con los diversos pronósticos que suelen darse a conocer los miércoles.
En el caso de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, su perspectiva agroclimática semanal marca que “se producirán lluvias de frente caliente, sin que baje la temperatura” y amplía que esas descargas serán “muy desparejas”.
Puntualmente, prevé registros abundantes sobre el centro del NOA, el sur de la Región del Chaco, el norte de la Mesopotamia y el sur de la Región Pampeana, mientras que gran parte del área agrícola tendría registros escasos.
Riesgo climático: el resto del verano tendría un balance hídrico negativo para los cultivos
“La mayor parte del NOA, gran parte de Cuyo, la mayor parte de la Región del Chaco, el norte y el centro de la Mesopotamia, el sur y el oeste de la Región Pampeana y la mayor parte del Uruguay experimentará precipitaciones moderadas a muy abundantes (10 a más de 75 mm), con focos de tormentas puntuales, que se ubicarán sobre el oeste del NOA con precitaciones superiores a 150 mm”, asegura el informe.
Y completa: “El resto del área agrícola observará precipitaciones escasas (menos de 10 mm), con focos con valores moderados”.
Del mismo modo, el informe agrometeorológico semanal del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar muestra un panorama similar: el mapa de precipitaciones entre el 22 y el 28 de enero marca que las zonas necesitadas de agua seguirán en espera.

