El trágico episodio tuvo lugar en la localidad bonaerense de Gregorio de Laferrere, en una vivienda situada en la calle Lácar al 6500 del partido de La Matanza. En esa casa vive un cabo primero de la Policía Federal, quien le permitía a su vecino, el sargento primero Marcelo Jardines, guardar el automóvil en su cochera.
Según publicó el diario Crónica, Jardines siempre avisaba que iba a retirar su vehículo, pero esta ocasión no lo hizo, y el dueño de casa lo confundió con un delinuente. Walter Martínez tomó su arma reglamentaria 9 milímetros y le disparó dos balazos que le provocaron la muerte instantánea. Poco después quedó detenido.
Los dos policías eran amigos y ambos prestaban servicio como personal de la custodia del Ministerio de Agricultura de la Nación, a cargo de Carlos Casamiquela.

