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Una fertilización balanceada con más peso de zinc y azufre, para que el trigo gane kilos en el lote

Aunque el foco está puesto generalmente en nitrógeno, desde Bunge advirtieron en A Todo Trigo que hay que mejorar los modelos de fertilización tanto en términos de rendimiento como de calidad.

infocampo

Con los perfiles de agua recargados y un horizonte de rentabilidad que mejoró de manera notoria, los productores de trigo ahora sí pueden dedicarse a pensar de lleno en las estrategias agronómicas para sacarle el máximo jugo a los lotes en la campaña próxima a comenzar.

Así lo entienden desde Bunge, que en el marco de A Todo Trigo, instaron a “mejorar los modelos de fertilización, con el objetivo de maximizar tanto los rendimientos como la calidad en grano”.

Tal premisa fue expresada a Infocampo por Matías Saks, coordinador técnico de la compañía multinacional, durante el desarrollo del encuentro de la cadena triguera que se llevó a cabo en Mar del Plata.

EL TRIGO, ANTE LA NECESIDAD DE UNA FERTILIZACIÓN BALANCEADA

El representante de Bunge destacó como un aspecto positivo que en casi toda la región pampeana las precipitaciones han recargado la oferta hídrica de los suelos y las condiciones son óptimas para la implantación del cereal.

Además, recordó que el 70% del rendimiento final se explica, en el caso de los cultivos de invierno, por el agua acumulada en la siembra, lo que da buenas perspectivas para la cosecha.

Bajo este panorama, consideró que el productor tiene la oportunidad de enfocarse en el manejo de la nutrición y propuso: “Nosotros pensamos en planteos de fertilización balanceada. Primero, nitrógeno y fósforo; y después, en un segundo orden, azufre y zinc, que ya muestran deficiencias en los suelos en todo lo que es región pampeana, desde el centro norte del país hasta el sur de Buenos Aires”.

Lógicamente, Saks hizo referencia principalmente al nitrógeno y advirtió que “cuando nos quedamos cortos, castigamos en primer lugar la calidad, pero eso también tiene un costo en la productividad”.

Por eso es que hizo hincapié en “mejorar los modelos de fertilización”, no solo a través de un aporte más contundente de nitrógeno, sino también incorporando estos otros nutrientes que ya se están volviendo esenciales como zinc y azufre.

De acuerdo con los ensayos de Bunge, esta fertilización balanceada permite que el trigo sume entre 400 y 500 kilos en el lote.