El presidente de Uruguay José Mujica propuso eliminar el impuesto a la venta de semovientes (que en la Argentina es el equivalente a la guía de traslado de hacienda) para reducir el impacto al nuevo impuesto que el gobierno del vecino país quiere aplicar sobre los establecimientos con superficies mayores a 2000 hectáreas.
Según publicó el sitio del diario uruguayo El País, Mujica dijo que, de todos los argumentos que recibió en contra de su idea, éste es el único que tiene “esa importancia”, ya que el sector ganadero no tiene la misma rentabilidad que la agricultura.
El presidente entendió esto y propuso, como paliativo, que se elimine el impuesto a la venta de semovientes. Y ese recurso, que perciben las intendencias, sea cubierto “de otra manera” para que las comunas no sientan la pérdida económica.
Este impuesto genera, a nivel nacional, alrededor de 18 millones de dólares en los municipios uruguayos. “Sería una medida de gran ayuda para la Ganadería que se tuviera en cuenta quitarlo”, aseguró Mujica. La venta de semovientes, para frigoríficos, en remates o entre particulares, está gravada con el 1% del valor de su transacción.

