Tras conocerse el envío por parte del Poder Ejecutivo de un proyecto de ley al Congreso de la Nación para restringir la venta de tierras a extranjeros, el presidente de la Federación Agraria analizó:
“Que se debata esta ley es una conquista de la Federación Agraria, porque fuimos los primeros en instalar este tema en la agenda pública. Lo anunciado hoy por la presidenta de la Nación coincide con las aspiraciones de la FAA. Desde el Grito de Alcorta en 1912 que levantamos la bandera de la democratización del uso y tenencia de la tierra, del freno a su extranjerización. Consideramos entonces que esto es un avance, aunque sabemos que no hay proyecto nacional o de desarrollo local viable si se mantiene la concentración actual. En este marco decimos que una ley aislada no alcanza para revertir la situación que se dio en las últimas décadas. Necesitamos también una ley de arrendamientos, una reforma tributaria, un nuevo esquema para el comercio de granos, un freno a los desalojos, entre otros temas”.
El presidente de FAA recordó: “El 8 de agosto de 2002, más de 300 dirigentes de la Federación Agraria presentamos en la más absoluta soledad la primera iniciativa para tener una ley que ponga freno a la extranjerización de tierras. Fuimos al Congreso de la Nación y advertimos que durante la década del ’90 se había dado un proceso de venta de tierras a capitales extranjeros. Fenómeno que se aceleró a la salida de la convertibilidad, y se consolidó en toda la etapa kirchnerista. Pasaron más de ocho años, en los que fuimos batallando con reiterados intentos por vía de distintos legisladores, sin lograr que prospere la iniciativa. En el último período, a través de los diputados Orsolini y Forte, la Federación Agraria volvió insistir en la importancia de que el tema cobre estado parlamentario. Ahora por fin, este tema se tratará en el Congreso, aunque no podemos firmar un cheque en blanco para un proyecto del que no conocemos sus detalles. Aspiramos a que el proyecto del Poder Ejecutivo se trate sin mezquindades, y que el oficialismo tenga amplitud para consensuar con las propuestas que ya habían sido presentadas anteriormente”.
Finalmente, Buzzi opinó: “Haber conseguido que la legislación agraria forme parte de la agenda pública es un logro federado. Desde el proyecto de ley agrícola de Giberti en 1973, o la propuesta de poner un impuesto a la renta potencial de la tierra en la primera etapa del alfonsinismo, que no se debaten estos temas en el ámbito parlamentario. Esperamos que se pueda iniciar esta vez, el camino hacia un nuevo modelo agropecuario”.

