El ministro de Agricultura de Brasil, Wagner Rossi, renunció a su cargo luego de que una serie de investigaciones periodísticas denunciaran el tráfico de influencia durante su gestión.
Rossi es el cuarto ministro que, en siete meses de gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, deja su puesto por supuestos comportamientos corruptos o indebidos.
Según un artículo publicado por la Revista Veja, Rossi admitió el martes pasado que había viajado a bordo de un jet de Ourofino Agribusiness, una empresa autorizada por el Ministerio de Agricultura de Brasil para producir la vacuna contra la fiebre aftosa. Ricardo Saud, miembro de la compañía, es asesor de Rossi.
La propia Revista Veja reveló la actuación de un funcionario de Rossi que realizó una contratación directa, sin licitación pública, por un monto de 9,0 millones de reales.
“En los últimos 30 días, he afrontado diariamente una descarga de acusaciones falsas, sin ninguna prueba. Ninguna de ellas indicando un sólo acto que pudiese ser tachado de ilegal o impropio en el trato de la cosa pública”, dice una carta firmada por Rossi y reproducida por la estatal Agencia Brasil.
El secretario ejecutivo del ministerio, José Gerardo Fontelles, segundo cargo en importancia, asumirá la cartera hasta que se nombre a su nuevo titular.

