Según un trabajo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), “el segundo desastre climático del año deja pérdidas económicas que entre daños sobre las instalaciones y pérdidas de mercadería promedian los 22 mil pesos por empresa comercial afectada”.
“En el sector industrial las pérdidas son aún mayores. Y el día después del fenómeno climático (ayer) hubo otra otra complicación: los niveles de ausentismo de personal alcanzaron hasta el 60 por ciento en algunos comercios e industrias, como consecuencia de los anegamientos en calles y barrios que provocaron las inundaciones y tras lo cual muchos empleados no pudieron concurrir a sus lugares de trabajo”, añadió.
CAME advirtió que la “situación en que quedaron muchísimas empresas es dramática”.
Por ese motivo, la entidad solicitó “modificar la normativa de la Ciudad de Buenos Aires y, en lugar de subsidios para inundaciones, establecer un sistema de indemnizaciones para las PyME afectadas, con cobro dentro de los 60 días de presentados los papeles”.
Además, propuso preparar un proyecto de ley para la creación de un Fondo de Reparación de comercios e industrias PyME afectadas por catástrofes climáticas.

