Pronosticar cuáles van a ser las condiciones del tiempo a corto y mediano plazo no es tarea fácil. Conocer el comportamiento de la atmósfera y las herramientas que se utilizan para inferir su evolución en el tiempo es fundamental a la hora de la toma de decisiones. En este sentido, el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar –Buenos Aires– organiza, del 7 al 9 de mayo, un curso sobre la interpretación del pronóstico del tiempo.
Roberto De Ruyver, coordinador del Área de Agrometeorología del Instituto de Clima y Agua, y organizador del curso destacó que “el conocimiento del clima de un lugar y su variabilidad, son esenciales para el desarrollo de actividades agropecuarias. Sin estos registros, las decisiones tendrían mucho de azar”.
Desde los habituales mapas de lluvias, temperaturas medias y sus anomalías hasta sofisticados balances hídricos utilizan datos primarios obtenidos en las estaciones meteorológicas. “Estos datos también son utilizados por sistemas de alarma de heladas en diversas regiones en las cuales las producciones frutícolas u hortícolas pueden ser afectadas por bajas temperaturas”, describió el coordinador.
De acuerdo con De Ruyver, la capacitación tendrá como objetivo describir de un modo básico cómo es la atmósfera, sus complejidades y cómo evolucionan sus condiciones. “El conocimiento del comportamiento de la atmósfera favorecerá una mejor interpretación de los modelos de pronóstico a corto, mediano y largo plazo”.
En esta línea, Pablo Mercuri, director de Clima y Agua, indicó que “la toma de datos meteorológicos a largo plazo son un aporte a la investigación internacional sobre cambio climático y los efectos que provoca”.

