En medio de alertas por tormenta y caídas de granizo, y de zonas inundadas en toda la región, la lluvia generalizada en todo el campo chaqueño trae alivio a los productores, con registros que van de los 50 a los 100 milímetros, como lo informa el diario local Norte.
Las precipitaciones llegaron sin fenómenos que causen daños ni contratiempos. Sólo en la localidad de Sáenz Peña, una de las más afectadas por la sequía, se presentó un frente de tormenta desatando un aguacero torrencial acompañado de fuertes vientos y caída de granizo., la cual provocó cortes en algunos servicios de energía, pero sin mayores consecuencias en lo que a cultivos respecta.
La recuperación del perfil de humedad avanza firme y lentamente, aunque con los aguaceros de la última semana todavía se está lejos de cubrir los cuatrocientos milímetros de déficit que se acumularon en la zona centro chaqueña.
La esperanza regresa a los campos chaqueños, donde aún pueden recuperarse parte de la producción. Sin embargo, en las chacras la situación ya es irreversible. “Lo que se perdió ya no tiene recuperación; la soja, el maíz o el sorgo son parte de una campaña que fracasó y que nos deja a los agricultores con la preocupación de las deudas que no se pudieron saldar y la incógnita sobre cómo vamos a aprovechar la humedad que ahora se está acumulando en los lotes si no disponemos de recursos para comprar los insumos para una siembra de invierno”, dice Alberto Pinedo, productor de la zona de La Matanza, a Diario Norte.
En lo que respecta a la ganadería, las humedad y las temperaturas permitirán el recupero de las pasturas implantadas, con el rebrote de los sembrados deteriorados por la sequía.

