“Ha retornado en Europa la idea de volver a poner un precio tope a los commodities, como si el problema fuera el precio. Desde la América del Sur les decimos que se queden tranquilos, que vamos a proveer seguridad alimentaria, y que el mundo no está así por ese precio, sino por la inseguridad financiera que ellos generaron.”
La presidenta Cristina Fernández se hizo eco ayer de los anticipos de que Francia estudiaba pedir una reunión urgente del G-20 para analizar el alza de los commodities y, después, la advertencia del Banco Mundial, que pidió regular los mercados para evitar que aumente el precio de los alimentos.
Y el reclamo vino desde Brasilia, durante el acto de ingreso de Venezuela como socio pleno del Mercosur, un bloque caracterizado por la producción de materia prima.
Cristina Fernández sostuvo que “ha retornado nuevamente desde la Europa en crisis la idea de poner un precio tope a los commodities”. “Desde la autoridad que nos da ser los mayores productores alimentarios, les decimos que se queden tranquilos, que vamos a proveer a la seguridad alimentaria”, advirtió.
Pero resaltó que “el mundo no está así por la soja, el trigo o el maíz, sino por la inseguridad financiera, que la hicieron ellos con los bonos basura”.
“Cada vez se va desnudando más que la crisis fue originada en los grandes centros financieros”, remarcó.
Francia, bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy, hizo un primer intento por introducir en el G-20 la discusión para regular los mercados de commodities tras el alza que siguió a la crisis del 2008. En esa oportunidad, también fue acompañada por el Banco Mundial, que expresó la preocupación por el impacto en los países más pobres. En ese entonces, la Argentina y Brasil lideraron la ofensiva de los países productores, que logró poner fin a la iniciativa.
Según publicó diario Bae, con la nueva etapa de la crisis global y el impacto de la sequía en los Estados Unidos, los commodities agropecuarios recuperaron los precios y superaron los techos del 2008. Y Francia, ahora con la presidencia de François Hollande, insiste con la idea de regular los mercados.
La Presidenta le respondió desde Brasilia, acompañada por la anfitriona Dilma Rousseff, el uruguayo José Mujica y el venezolano Hugo ChávezLa jefa del Estado sostuvo que parte de la crisis se puede explicar por “los grandes paraísos fiscales, donde están u$s400 billones, muchos de ellos provenientes de nuestros países”. “Les decimos que se queden tranquilos, que vamos a producir más y mejores alimentos. Que lo que nosotros les pedimos a ellos es seguridad financiera: basta de paraísos fiscales, basta de seguir protegiendo a los que fugan divisas de sus países”, remarcó.
Describió que la existencia de “ochenta paraísos fiscales en el mundo, donde hay u$s400 billones, muchos fugados de nuestras propias economías, que fugaron no por la corrupción política sino por la evasión fiscal”.
La Presidenta también dijo que la globalización está poniendo “al descubierto cómo es la trama del poder en este mundo”, en una época en la cual se verán grandes cambios históricos.
“Lo que está en crisis además de la economía mundial es la cuestión del poder, y no hablo del poder popular, del poder de los partidos políticos que van a elecciones cada dos años”, indicó en Brasilia.
“Hablo del poder de los que no van a elecciones, de las grandes corporaciones, mediáticas y financieras, al que no lo elige nadie, pero que nos juzga a todos nosotros, los que sí somos elegidos”, dijo.

