Miles de personas intentan volver a sus casas desde las principales cabeceras de trenes porteñas, donde las filas llegan a 200 metros y los colectivos circulan repletos, a raíz del paro de conductores nucleados en La Fraternidad, según publicó Minuto Uno.
La medida de fuerza, según indicó el ministro del Interior, Florencio Randazzo, afecta a “más de 800 mil usuarios”,
“Todo esto es una vergüenza, no sé ni cuándo voy a llegar a mi casa”, dijo una mujer que esperaba dirigirse a Merlo desde la estación de Once.

