Ayer comenzó la campaña electoral y arrancó con una lluvia de piedras, ladrillos y huevos sobre la caravana política que encabezó Sergio Massa, intendente de Tigre y candidato a diputado nacional por el Frente Renovador.
Pero Massa prometió que volverá a La Matanza, distrito gobernado por el kirchnerista Fernando Espinoza. “Ahora no puedo pensar en otra cosa que no sea en la próxima caravana en La Matanza; vuelvo mañana (por hoy) a la tarde”, aseguró el intendente tras la agitada tarde en el partido más grande del Conurbano.
Esta mañana, a primera hora, el candidato le agradeció, a través de su cuenta de Twitter, al flamante ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, por su solidaridad y por garantizar que “las futuras actividades se realicen con normalidad”.
Ayer, Massa intentó realizar una recorrida por ese distrito junto a los intendentes Darío Giustozzi (Almirante Brown), Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas); Gustavo Posse (San Isidro); Joaquín de la Torre (San Miguel) y Gabriel Katopodis (San Martín). Cuando los dirigentes intentaron comenzar a hablar con los vecinos, fueron agredidos con piedrazos y huevazos.
“Me apuntó, me tiró con la gomera y me pegó; si hubiera tenido una pistola, me pegaba una balazo acá”, sostuvo el primer candidato a diputado nacional del Frente Renovador horas después del violento episodio.
Según relataron los testigos, la caravana debió detener en dos oportunidades su marcha por las agresiones. Hubo autos rotos y varios dirigentes que estaban con el intendente de Tigre resultaron heridos.

