Todo esto motivo que en los últimos años se invirtieran cerca de $4500 millones en construir plantas de biodiesel. La Ley de biocombustibles promovió su instalación. Ciertamente el gobierno nacional ha incentivado e incentiva esta inversión y el valor agregado que ello implicaba.
Por todo ello, promovemos y alentamos fuertemente la necesidad de un dialogo entre las autoridades y el sector privado que permitan arribar a una positiva solución para esta industria que permita mantener el alto ritmo de inversión y aprovechar la generación de nuevas oportunidades.
Una Argentina productivamente preparada para responder a las crecientes demandas del mundo y así arribar a los objetivos planteados en el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2020 requiere una solución armonizada que amortigüe esta última medida.

