Ante el repudio empresario al proyecto de Ley de Abastecimiento que impulsa el kirchnerirsmo para darle al Estado más poder de intervención en las cadenas de producción y comercialización, el Gobierno salió a defender la iniciativa y atribuyó las críticas a “grupos monopólicos y concentrados” que “son los mismos” que durante el peronismo se oponían a la organización sindical.
La defensa de la iniciativa, que ya está en comisiones del Senado, corrió por cuenta del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. “Ayer explicamos los alcances, pero observamos la estrategia comunicacional de grupos monopólicos y concentrados a través de sus voceros: AEA, UIA, COPAL”, apuntó el funcionario sobre las quejas que hicieron públicas esas tres organizaciones empresarias, entre otras.
“Observamos que pequeños y medianos productores no tienen visibilidad con respecto a esta iniciativa” y que “las asociaciones de consumidores no han tenido la posibilidad de expresarse”, cuestionó Capitanich en su habitual conferencia de prensa matutina.
El jefe de Gabinete apuntó que “cuando Perón impulsó el foro laboral, el ejercicio del pleno derecho de los trabajadores, la organización en sindicatos, ha tenido una fuerte resistencia”. Y sostuvo que “esa misma resistencia” tiene hoy el Gobierno por parte “de los mismos grupos concentrados (…) cuando impulsa el foro del consumidor”.
De la iniciativa que los empresarios intentarán frenar o modificar en el Congreso por considerar que es “inconstitucional” e implica “un grave avasallamiento al ámbito de decisión propio de las empresas”, Capitanich destacó “5 cuestiones principales”:
1. “Se trata de impulsar el foro del consumidor, un sistema de conciliación obligatoria rápida”.
2. El establecimiento de un “mecanismo de exclusión de sanciones de carácter penal para impulsar las de carácter pecuniario y el principio de ‘pague y después reclame’”.
3. El establecimiento de un “sistema de observatorio de precios” para evitar la “apropiación indebida o incorrecta del excedente de la cadena” por parte de “grupos monopólicos” ya que, según Capitanich, “el sistema capitalista tiene a una capacidad de apropiación desmesurada”.
4. La “regulación de la cadena de valor” con el fin de propiciar una “intervención regulatoria de carácter eficaz” que sirva para “evitar distorsiones de la cadena de intermediación”. Específicamente, Capitanich mencionó que en la producción de sandías en Chaco pierden los pequeños productores a manos de “grandes grupos que tienen oficinas lujosas”.
5. Un “mecanismo win win, que ganen todos los actores”. “Es muy importante hacer funcionar adecuadamente la defensa de la competencia y esta legislación tiende a resolver este problema”, afirmó el funcionario.

