Estuvieron sus lentes, las fotos de su juventud en un video y el recuerdo de los años en los que fue la mano derecha de Arturo Frondizi, uno de los presidentes mejor recordados que tuvo el país. Pero el denominado Día del Desarrollista, que los jóvenes del MID organizaron ayer en un hotel céntrico para homenajear a Rogelio Frigerio, volvió a ser escenario del acercamiento de Elisa Carrió y buena parte de la UCR con Pro, de Mauricio Macri.
En desafío directo a buena parte de UNEN, que le pide que “deje” el espacio por su acercamiento con el macrismo, Carrió volvió a compartir fotos y elogios con Gabriela Michetti, senadora y figura estelar de Pro.
El radical Oscar Aguad, que tiene “abrochado” un acuerdo con Macri en Córdoba, y Rogelio Frigerio, nieto del ex funcionario y titular del Banco Ciudad, fueron los otros dos integrantes de la mesa, en la que aparecieron repetidas muestras de camaradería y guiños.
A la entrada del hotel, aparecieron las coincidencias. “La alianza con Pro va a salir”, dijo Carrió a LA NACION mientras elogiaba a Frigerio y le decía que es “más buen mozo” que su padre, Octavio. “Hay muchos formatos en los que la unidad se puede dar, y la interna entre Macri y Carrió es uno de los posibles”, devolvió gentilezas Michetti, ya dentro del hotel. “Son los hechos los que van decantando”, terció con una sonrisa Aguad.
La platea mostró a muchos dirigentes de ambos espacios: el titular de Pro nacional, Humberto Schiavoni; los “lilitos” Maximiliano Ferraro y Fernando Sánchez, y ex ministros de la Alianza como Ricardo López Murphy y Andrés Delich, fueron sólo algunos de los presentes.
Ya en el escenario, los discursos apelaron al elogio a Frigerio y a la necesidad de la unidad. “En su época fue la última vez que la Argentina se pensó económicamente”, definió Carrió. Y se permitió una humorada con el origen comunista de Frigerio. “Hay que tener cuidado, del PC salió Frigerio, pero también Conti”, bromeó.
Aguad, que se autodefinió “el Martín Redrado de Carrió” luego de que la diputada le estampara un sonoro beso, destacó que el pensamiento de Frigerio tenía como pilares “la seguridad jurídica, reglas de juego y clima de negocios. Hoy tenemos un ministro de Economía que detesta las tres cosas”, dijo el cordobés. Le siguió Michetti, que tuvo un discurso anclado “en el 2015”. Frigerio, dijo, “era un político que buscaba la unidad, el consenso, los puntos en común, porque sin eso, para él, no éramos Nación”.
Un rato antes había definido como “una falta de respeto” la acción judicial que Sergio Massa inició contra Carrió. Antes de entrar al acto, la diputada dijo sobre el tema: “Todos los narcos me acusan de loca. Y Aníbal Fernández también”.
A modo de cierre, Frigerio recordó la “convicción” de su abuelo y se permitió aventurar el futuro. “Siempre decimos con Gaby: «Si ganamos, bien? y si perdemos, ¿qué pasa? Nos vamos a casa».” “O resucitamos, como yo”, lo interrumpió Carrió, aplaudida por los más de 500 asistentes. Carrió y Michetti se dieron un beso y un abrazo al terminar la charla, todo un símbolo de un acercamiento que ayer dio otro paso, a pesar de las resistencias y los conflictos internos.

