El año en que ocurrirá en la Argentina el mayor recambio electoral de la década empezó con la muerte de un fiscal, el procesamiento de la presidente Cristina Kirchner y una multitudinaria marcha que el Gobierno acusó de opositora. Lejos de poner paños fríos a un año que comenzó tenso, el oficialismo redobló la apuesta y anticipó que “esta será la campaña electoral más violenta de la historia”, según publica Infobae.
La frase corresponde al senador nacional por Neuquén Marcelo Fuentes, una de las principales espadas del Frente para la Victoria en los debates del recinto. El legislador realizó esa observación al diario La Nación cuando fue consultado acerca de la denuncia que el difunto fiscal Alberto Nisman presentó contra la Presidente y algunos funcionarios por un presunto plan para encubrir a los acusados por el atentado a la AMIA.
En su habitual conferencia de prensa matutina, Jorge Capitanich fue consultado por esas palabras. Lejos de tomar distancia de los dichos de Fuentes, el jefe de Gabinete los ratificó: “El debate va a ser intenso y quizás con un gran condimento pasional”.

