Con gran preocupación por las inundaciones que se registran en buena parte de Córdoba, Santa Fe y San Luis, el presidente del sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Raúl Robín, se reunió con autoridades del Ministerio de Agricultura, para solicitar asistencia para los pequeños y medianos productores que han sufrido importantes pérdidas. “Necesitamos actuar con ayuda inmediata para que las PYMES agropecuarias puedan pasar esta crisis”, pidió Robín.
Economías Regionales de CAME, que forma parte de la Comisión Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuario, se encuentra realizando un relevamiento en la zonas afectadas para dimensionar la magnitud de las catástrofes, provocadas por intensas lluvias que afectaron a distintas regiones del país, donde se produjeron fenómenos meteorológicos que no ocurrían desde hace 50 años.
Más allá de las dificultades para los sembradíos de maíz y soja, la situación se tornó insostenible también para los productores ganaderos, lecheros y hortícolas, debido a que los campos y corrales están totalmente embarrados y los animales no encuentran dónde alimentarse. Además, el anegamiento de los caminos dificulta el traslado de la hacienda como garantizar la salida de los productos precederos ya sea hacia la industria láctea como los mercados frutícolas.
Las Asociaciones y Sociedades Rurales nucleadas a CAME informaron que recién podrán tener una dimensión de las pérdidas económicas cuando las precipitaciones cesen y las aguas bajen, porque aún no se puede acceder a los campos. “Necesitamos actuar con ayuda inmediata para que los pequeños y medianos productores puedan pasar esta crisis”, expuso Raúl Robín, presidente de Economías Regionales de CAME ante el Lic. Javier Rodríguez, secretario de Coordinación Político-Institucional y Emergencia Agropecuaria del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

