Especial para Infocampo
Que hay trigo para todos y a un precio competitivo, no hay dudas. La súper cosecha del cereal está dejando al menos dos datos muy relevantes: el fortísimo crecimiento de las toneladas que se están utilizando para alimentación animal y la ola exportadora que está llevando los granos hacia destinos inéditos, incluso aquellos donde casi nunca en la historia el trigo argentino fue competitivo.
En lo que respecta al uso del cereal como forraje, como se comentó en una columna en enero, se están destinando crecientes cantidades de trigo para la industria del balanceado.
Pero lo que presagiaban aquellos números de un mes atrás se quedó corto: la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP) dio a conocer los datos de la molienda de enero, y la tendencia se magnifica.
Primero, porque ajustaron a la suba el volumen de trigo con destino balanceado de diciembre a casi 54.000 toneladas contra las iniciales 30.000. Y segundo porque el volumen trepó a 73.400 toneladas.
Pan para las vacas: por la baja calidad comercial, se dispara el uso forrajero del trigo
Para ponerlo en contexto, en enero de 2025 se habían destinado unas 14.000 toneladas a balanceado, con lo cual el crecimiento interanual es de 429 por ciento.
Pero también hay otra forma de ver el fenómeno. En enero del año pasado cada 100 toneladas procesadas para consumo humano, se procesaban 3 para forraje. Este año por cada 100 para food se procesaron 15 para feed.
Habíamos anticipado que cuando se conociera el número de enero la cifra iba a ser importante. También lo será la de febrero y después irá declinando, pero con una cosecha de casi 28 millones de toneladas hay para todos.
EL TRIGO ARGENTINO, HASTA EN ESTADOS UNIDOS
Tan relevante es la enorme oferta y la competitividad del trigo nacional, que incluso se está exportando a los Estados Unidos, que es algo así como venderle naranjas al Paraguay.
Es que la diferencia de precio llega a ser de tal magnitud que a un molinero en el Golfo (Florida) le puede resultar más conveniente comprar el trigo en la Argentina que a su proveedor de las Grandes Planicies.
Tan impresionante es la ola exportadora de trigo, que febrero está cerrando con 11 millones de toneladas registradas para inicio de embarque en el trimestre Dic/Ene/Feb, un volumen que años atrás se lograba a lo largo de toda la campaña comercial.
Se concreta así un objetivo super ambicioso que es colocar la mitad del saldo exportable, o incluso más, en el Golden Quarter; es deci, el trimestre en el cual estamos a plena contraestación con el Hemisferio Norte.
No es un dato menor, porque ya está empezando la presión del maíz sobre la logística portuaria. Todo indica que la cosecha será superior a la del año pasado y que hay unos tres millones de toneladas no exportados en 2024/25 que podrían sumarse al volumen de esta campaña.
Pensar en una campaña comercial maicera de 37 o hasta 40 millones de toneladas exportadas en 2025/26 no es alocado, más si tenemos en cuenta que las estimaciones privadas siguen siendo muy positivas a pesar de los vaivenes climáticos del verano.

