El ex gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, advirtió hoy que la concesión del área hidrocarburífera Vaca Muerta le corresponde a “la provincia” y denunció que durante su gestión recibió amenazas por parte del secretario de Energía nacional, Daniel Cameron.
Al referirse al potencial de ese yacimiento que promueve el gobierno, señaló: “No escuché a nadie todavía que diga que quien tiene que concesionar Vaca Muerta es la provincia de Neuquén. Está en la Constitución de la provincia, lo dice la ley” cuando expresa que “los recursos del subsuelo son de las provincias”.
El ex mandatario recordó que en 2007 antes de retirarse de su gestión en la provincia había advertido a través de un informe que le presentó a Cameron sobre el incumplimiento de Repsol-YPF en inversiones compremetidas en uno de los contratos más importantes en materia energética que había suscripto Neuquén por 8 mil millones de dólares.
“Eso me valió una pelea con Cameron, que me dijo que me metía yo a controlar a Repsol-YPF. Entonces cuando eran amigos o socios, yo me peleaba con el gobierno nacional para que Repsol invirtiera”. Y, remarcó que “si en el 2007 hubieran hecho caso al informe serio que hizo la mayor productora de petróleo y gas que era Neuquén, obviamente no estaríamos viviendo esta situación”. “Recuerdo que Cameron me dijo ‘ya vas a ver lo que te va a pasar a vos por meterte con nosotros’. Y bueno, tuve cuatro años muy duros”, dijo a radio Diez.
Para el ex gobernador, el país llevó en los últimos años una política energética “con la que hemos perjudicado a los más humildes” que pagaban caro el valor de la garrafa mientras otros sectores de mayor poder adquisitivo se beneficiaban de los subsidios en la tarifa de gas.
A su criterio, con la expropiación de YPF, el gobierno “inteligentemente ha desviado la atención del verdadero problema y va llevando hacia la discusión estatización o privatización”.
“En realidad ese no es el problema de YPF”, aseguró Sobisch y sostuvo que no quiere discutir si la empresa debe ser estatal o privada, sino “qué van a hacer con el recurso de los argentinos”.
Al respecto, afirmó que “el problema comienza cuando el kichnerismo igual que ahora trata de ocuparse y de echar mano a la caja de YPF” y explicó que se dejó de invertir en las provincias en las áreas energéticas, por el bajo precio en relación a otros países de la región, como Bolivia, que se pagaba que el millón de btu de gas. “Obviamente las inversiones se van para otro lado”, subrayó, por eso consideró que lo primero que debe hacer el flamante gerente general de YPF, Miguel Galuccio, es “pagarle a las provincias productoras lo que vale el valor del gas y petróleo porque sino por más que sea el mejor técnico del mundo se van todos a invertir afuera”.
En este sentido, advirtió que esta situación “no se sostiene, porque cuando no se produce, hay que salir a comprar afuera, y se compra a precios internacionales”.
“Hay que decir las cosas como son porque sino dentro de veinte años vamos a volver a la misma historia, a discutir si YPF es privada o estatal, y la verdad de todo esto es que el recurso que es no renovable se está acabando”, concluyó.

