El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, evitó esta mañana considerar si la muerte del fiscal Alberto Nisman fue suicidio o asesinato, al asegurar que va a esperar que “lo califiquen los científicos”.
Fernández dijo que Cristina Kirchner en la primera carta publicada en las redes sociales mencionó suicidio con signos de interrogación y que recién en la segunda carta expresó estar “convencida” de que no se quitó la vida.
En declaraciones al llegar a la Casa Rosada, el funcionario defendió que la Presidenta haya realizado la denuncia por medio de las redes sociales y no ante la Justicia, pero sostuvo que “seguramente si tiene algún elemento lo va a dar a conocer” en los tribunales.
Por otro lado, reiteró que no cree que Nisman haya escrito la denuncia contra Cristina por encubrimiento en la causa AMIA porque “está plagado de horrores jurídicos”.
“No lo pudo haber escrito, es un espanto”, sostuvo Fernández, tras destacar que el fiscal que fue encontrado muerto el domingo a la noche en su departamento de Puerto Madero era “avezado” en el campo jurídico.
Capitanich. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich , también se refirió a la reacción del Gobierno. “Ha primado la prudencia en cuanto a la formulación de las hipótesis” por la muerte de Nisman, dijo.
“En mi caso personal nunca me referí a una hipótesis determinada, sino simplemente del hecho en sí; y me consta también lo de Aníbal Fernández”, señaló.
En conferencia de prensa en la Casa Rosada, el jefe de ministros señaló que “frente a un hecho de esta naturaleza, ha primado [en el Gobierno] la prudencia en cuanto a la formulación de las hipótesis”.

