El presidente de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios, Daniel Funes de Rioja, negó que la industria de chacinados y fiambres haya tenido algún problema por las restricciones al ingreso de animales desde el mayor socio del Mercosur
Funes de Rioja explicó que “en ningún momento hubo problemas para la industria de fiambres por las restricciones al ingreso de cerdos desde Brasil”.
A principios de 2012, el ingreso de porcinos comenzó a regirse por el sistema de Licencias No Automáticas de importación y el sistema de declaración jurada de la Administración Federal de Ingresos Públicos, medidas que fueron criticadas informalmente por empresarios brasileños y medios locales bajo el argumento de que restringían el ingreso de carne porcina al país para la producción de fiambres.
Al respecto, el vicepresidente de la Copal, Osvaldo Cappellini, recordó que “es habitual que existan estas diferencias en el comercio con Brasil”.
“Nosotros tenemos problemas y cupos para ingresar varios productos, como los lácteos, vinos y golosinas”, recordó Cappellini.
En la actualidad, la Argentina y Brasil negocian un nuevo cupo para el ingreso de carne de cerdo proveniente del país vecino.

