“Lo fundamental a remarcar es que el Estado recupera una función que le es propia, incorporando actores fundamentales para la cadena”, expresó el coordinador de la CANPO, Guillermo Martini. “Hoy la iniciativa que se girará al Congreso de la Nación para su debate busca la participación de la agricultura familiar, de los consumidores, de los trabajadores, de las pymes y del resto de las carnes que llegan al plato de los argentinos , sobre la base del agregado de valor en origen que es sinónimo desarrollo con equidad e inclusión social”, sostuvo.
“Este país es muy distinto de aquel de 2001, previo al colapso, cuando el proyecto del IPCVA era defendido fervientemente por el ex presidente de la SRA y diputado nacional, Guillermo Alchouron, en el contexto de una ganadería devastada por el ocultamiento de la aftosa y una gran parte de nuestra población en situación de inseguridad alimentaria”, agregó.
La CANPO destaca que desde 2001 al presente, gracias a la política de promoción del agregado de valor, los argentinos duplicamos el consumo de carne de cerdo fresca (de 2,5 a 5,5 kilos) y de pollo, que pasó de 20 a 41 kilos por habitante por año.
“Esta creciente diversificación en nuestra alimentación tiene que ir acompañada por cambios en las instituciones, instituciones que por otra parte tienen que tener el arbitraje del Estado, sea el nacional o los provinciales, a favor del interés de las mayorías”, concluyó Martini.

