Ivan Kloster y su amigo músico Omar Olivera, los dos de Rocamora, explicaron que en su pueblo se conserva la tradición de hacer quinta en los fondos de las casas, según publicó UNO Entre Ríos.
“Es la primera vez que plantamos este tipo de zapallos, lo hicimos el año pasado en setiembre con unas semillas que nos dio mi vecino de apellido Flores. Ahora con ayuda de mi amigo, Omar Olivera, logramos sacarlo de la planta y llevarlo adentro de la casa, para poder pesarlo”, relató Kloster. “Hemos tenido buenas cosechas, rindes de zapallitos de tronco y calabazas, pero nunca un ejemplar tan pesado, no lo podía casi mover”, afirmó el dueño del zapallo de 61 kilogramos que vive a unos 12 kilómetros al Oeste de Basavilbaso. Olivera afirmó que “la tierra de Rocamora es buena, muy buena” y que su vecino, Ivan Kloster, le pidió ayuda para entrarlo a la casa porque era muy pesado.
“Cuando me dijo que me necesitaba para mover un zapallo pensé que me estaba haciendo una broma, pero la verdad es que cuando lo vi no me salió otra cosa que decirle: “¡Qué zapallo tenés Kloster!”.
El popular músico rocamorense dijo que esta enorme sorpresa que dio la cosecha de Kloster ya motivaron los primeros acordes de una polka, que dedicará al zapallo o al esfuerzo realizado para llevarlo hasta la balanza. “Seguramente se titulará ‘moviendo el zapallo de Kloster’”, dijo sonriente Olivera. Sobre la balanza el ejemplar de zapallo acusó 61 kilogramos, motivo por el cual Kloster ya organizó trozarlo y hacer dulce para compartirlo con los vecinos. “Dulce para todas y todos”, exclamó. Fuente: FM Riel

