El Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina (SRA), realizó un estudio sobre el impacto de la crisis rusa sobre diversas economías regionales argentinas.
Los especialistas advierten que si bien la Federación Rusa representa el 3,6% del total del comercio exterior argentino, “para algunas economías regionales este mercado es vital: en algunos casos se trata del destino del 40% de sus exportaciones”.
Es por este motivo que “muchas de las economías regionales se verían afectadas en mayor medida por esta crisis”.
Entre los sectores damnificados, la SRA destaca la producción de frutas como “manzanas, peras y uvas frescas en el Alto Valle y Mendoza, los limones, azúcar y las frutas secas en el NOA, los cítricos dulces (naranjas y mandarinas) en el NEA y las carnes congeladas, manteca y quesos, y la producción de maní en la región Central”.
Sector por sector
La entidad enumeró la incidencia de las ventas a Rusia en cada actividad teniendo en cuenta los últimos cinco años.
“El 20% de las carnes congeladas y el 43% de los despojos de carne que exportó la Argentina (bovina, porcina, ovina) fueron destinados a Rusia. En el caso de los lácteos, el 30% de la manteca y el 12% de los quesos que se exportaron desde nuestro país fueron a la Federación Rusa”, detalla el informe.
Por su parte, “el 21% de los cítricos que la Argentina vendió al exterior tuvieron a Rusia como destino, al igual que el 23% de las frutas secas y el 20% de las manzanas y las peras”.
“En tanto que las exportaciones argentinas de huevos que se destinaron a Rusia suman el 16%; de maní, 12%; y de azúcar, el 7%”, agrega.
Golpe de gracia
Para la SRA el panorama ruso “agrava la situación que ya estaban atravesando las economías regionales”.
En ese sentido, sostiene que en “los últimos años, estas actividades han sido afectadas fuertemente por la caída de los niveles de competitividad como consecuencia de la inflación y el incremento de los costos en dólares, la suba desmedida de impuestos y el déficit de infraestructura que han hecho que los números sean negativos en muchas de estas producciones”.
Finalmente, la SRA aseguró que “es prioritaria la eliminación de las retenciones para estas producciones, medida que podría ayudar a devolver parte de la competitividad que perdieron las economías regionales a causa de los problemas macroeconómicos que surgieron como resultado de la implementación de políticas erráticas”.
Cabe destacar que el rublo ruso se devaluó entre enero y diciembre de 2014 un 70%. El valor del dólar estadounidense pasó de 33 rublos a 56, lo que significa una pérdida del poder de compra de la moneda de la Federación Rusa.

