Marcelo Golob trazó una carrera zigzagueante que trascendió las barreras de su actividad profesional como ingeniero agrónomo.
Por un lado, es empresario y productor agropecuario de segunda generación en la empresa Golob Semillas, en la que hacen siembra y producción propia de trigo, girasol, maíz y soja.
Pero también es dirigente social en su ciudad natal, Charata, donde preside la Asociación Italiana de la localidad.
En Agronea, moderó un panel pensado para el presente y el futuro de la producción del norte argentino y, específicamente, en la zona productiva del Chaco.
Junto a Enzo Fullone (Senador Nacional por la provincia de Neuquén) y Juan Cruz Godoy (Senador Nacional por la provincia de Chaco), abordaron algunas de las problemáticas clave para la zona, que tienen que ver con la infraestructura, el transporte y la conectividad con la zona núcleo para trasladar los granos mejores condiciones y a un menor costo.
PRODUCIR EN EL NORTE: IMPUESTOS Y COSTOS
En un diálogo previo a esa moderación, manifestó a Infocampo su preocupación por las retenciones y la carga impositiva, que considera “excesiva” por sus impuestos “totalmente distorsivos”.
Según Golob, la repartición de los impuestos que el Estado retiene como derechos de exportación (sujetos a modificación constante por el gobierno actual) deberían segmentarse según una calificación veraz y comprobable de cada productor en la zona del NEA.

Marcelo Golob
Y compartió como dentro de sus preocupaciones —y el sector que representa localmente— uno de los ejes que también compuso el panel: los costos logísticos.
“Por las distancias que tenemos a nuestros puertos, debemos ser oídos y escuchados, tenemos propuestas para acercarnos y ser competitivos con los productores del resto del país”, remarcó Golob sobre ese punto que —considera— es un punto de “desatención” en el Chaco.
Puntualmente, dentro del eje logístico, propone avanzar con centros de transferencia de cargas, con la idea de “trabajar más velozmente” y que “los granos que se producen no sean únicamente comercializados entre empresas nacionales y multinacionales del medio”.
En esa línea, habló de inmuebles pre-existentes en la provincia de Chaco, que podrían ser articulados y gestionados por los mismos productores de manera privada y sin intermediación.
En este marco, reconoció que la actualidad en la producción del NEA está atravesada por productores que usan “tecnología de vanguardia” y por esa tecnificación que vuelve a la producción competitiva, sostiene que vale la pena el diálogo y el acercamiento con las provincias. “El futuro del país está en Chaco”, remarcó.

Golob Semillas siembra 11.500 hectáreas entre cereales y oleaginosas, y acumula 40 años de trayectoria familiar en la comercialización de insumos agropecuarios. Foto: Gentileza Marcelo Golob.
Ante la consulta sobre su costado comercial como productor agropecuario, Marcelo compartió a este medio que, actualmente, siembran 11.500 hectáreas de cereales —trigo, maíz y sorgo— y oleaginosas —girasol y soja—.
En estos 40 años de trayectora de la empresa familiar, Golob contó que se dedicaron a la venta y distribución de distintas marcas de semillas híbridas, de agroquímicos, concesionarios de tractores y cosechadoras, y que todo ese tiempo hasta el día de hoy les permitió reinventarse.

