Ángeles Naveyra no es solo una contadora pública y productora agropecuaria del sudeste bonaerense; desde octubre de 2023, es la voz que lidera la Fundación Barbechando, una organización que busca tender puentes entre el campo y la política.
Para Naveyra, su rol representa un cambio de paradigma: “Entendí que uno podía tener compromiso político sin tener un cargo político”, afirmó a Infocampo durante el desarrollo de Agronea, y en referencia al desafío de transformar la histórica protesta del sector en propuestas concretas para el Congreso.
Hoy, uno de los pilares de su gestión es la coordinación del Comité AVI (Comité Agroindustrial), un espacio que agrupa a 10 instituciones clave del sector, incluyendo las cuatro cadenas (Acsoja, Argentrigo, Asagir y Maizar), CREA, FADA y Coninagro, entre otras.
Esta red, según puntualizó, permite suplir la falta de equipos técnicos propios de la fundación con la experiencia de las instituciones aliadas para influir en leyes críticas, como la aplicación de fitosanitarios o leyes de semillas.
“Esa fue la clave: ninguna institución puede trabajar sola; ninguna tiene la fuerza necesaria para que el Congreso incorpore o no alguna propuesta”, explicó Naveyra.
Ángeles, la contadora que protestó en las rutas en 2008 y hoy preside la Fundación Barbechando
Y citó como un ejemplo reciente de este éxito a la ley de modernización laboral, donde el trabajo conjunto con la Mesa de Enlace logró que se incluyera un capítulo específico sobre trabajo agrario que originalmente no existía, además del Régimen de Incentivo a la Mediana Inversión (RIMI).
EL AGRO, UNA PRIORIDAD QUE TRASCIENDE LA RECAUDACIÓN
En este contexto, según la presidenta de Barbechando, la percepción del agro en el Congreso está cambiando. Ya no se lo ve únicamente como una fuente de divisas y derechos de exportación, sino como un motor de desarrollo integral.
“Hoy el Congreso está consciente que con la aprobación de leyes que le permitan a la producción desarrollar todo su potencial, la cancha se está equilibrando”, señaló.
Aun así, advierte sobre la fragilidad de depender de medidas temporales. Actualmente, la no intervención de mercados depende de un decreto, el cual podría caerse si el Poder Legislativo así lo decide.
Por ello, el objetivo es ambicioso: “Imagínense que sea una ley del Congreso que dice ‘Nunca más nos intervienen los mercados’. Eso sin duda es decir que la agenda del agro sí está presente en la mesa de nuestros legisladores”, afirmó.
“No hay manera de copar el Congreso solo con gente del agro, hay que sumar citadinos”
En este marco, el trabajo de “lobby positivo” de la fundación se refleja en la creación del espacio legislativo interpartidario del agro, que ya cuenta con la adhesión de 70 diputados y senadores de diversos partidos políticos.
Muchos de estos legisladores, según relata Naveyra, nunca habían pisado una exposición rural antes de este acercamiento
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El mensaje que buscan instalar es claro y trasciende las banderas políticas. Naveyra mencionó a legisladores que, aun sin tener relación directa con el sector, reconocen su importancia: “’Contadora Naveyra, yo no tengo una maceta pero como economista sé que sin el campo la Argentina no se desarrolla; voy a acompañar las leyes’”.
Así, con la mirada puesta en la eliminación de los derechos de exportación por ley y una normativa nacional para fitosanitarios, la Fundación Barbechando continúa su labor de “permanencia” en las comisiones del Congreso, convencida de que el “bichito del amor por el campo” está empezando a permear en la política nacional.

