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El uso de sombra, una estrategia para reducir el estrés calórico en bovinos sin resignar rentabilidad

A partir de experiencias en sistemas productivos de todo el mundo, el uso de sombra permitió mejorar el estado de los animales y mejorar variables productivas

En un contexto de elevadas temperaturas, precio alto del maíz y falta de agua, el uso de sombra para la producción ganadera es una alternativa que permite mejorar los índices productivos, de acuerdo a un trabajo de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba.

Si bien existen una serie de estrategias para mitigar el estrés calórico en bovinos, como el uso de razas cruzas, aumentar la disponibilidad de agua y distribuir el aporte de calorías en la dieta, el uso de sombras, aspersores e incluso ventiladores pueden ser una mejora para afrontar el verano.

En épocas de primavera-verano se observan aumentos de temperaturas marcadas que superan los 35 grados centígrados. Sumado a esto, la alta humedad relativa, fruto de las precipitaciones, impacta en la producción animal año a año.

A partir de los 27 grados, advirtieron que pueden observarse a campo los siguientes signos de estrés calórico en vacunos:

  • Rechazo para mantenerse echado
  • Tendencia a amontonarse
  • Tratar de mojarse el cuerpo en aguadas usando la cabeza
  • Incremento en el ritmo respiratorio
  • Respiración con boca abierta
  • Cuello extendido, lengua afuera y salivación excesiva

“Tener una estrategia para el manejo diferencial en verano va a permitir mantener la producción y disminuir las pérdidas por estrés calórico”, explicaron. Según relevó el trabajo de los cordobeses a partir de experiencias en diferentes sistemas productivos a nivel global, la sombra provee numerosas ventajas productivas.

RELEVAMIENTOS A NIVEL MUNDIAL

Una revisión bibliográfica recogió información de 15 investigaciones, donde se comparó el uso o no de la sombra en sistemas productivos de Brasil, Estados Unidos, Australia y Sudáfrica, entre otros.

Las conclusiones de estos trabajos arrojaron a la luz datos interesantes sobre su utilización:

  • Aumento del peso final del animal, que pasó de 491,7 kilos a 500,6 kilos
  • No afectó el consumo de materia seca y mejoró la eficiencia de conversión, que pasó de 6,08 a 5,90
  • La producción y calidad de carne también se vio mejorada en términos de peso de carcasa, al pasar de 348,6 kilos a 354,4 kilos.
  • Con una asignación de sombra por animal en promedio de 3,3 metros cuadrados, se logró un aumento del consumo de alimento del 6%, una mejora de la ganancia diaria de peso vivo en un 9,3% y una mejora en la eficiencia de conversión en un 3,5% con respecto a bovinos sin acceso a sombra.

 

CONCLUSIONES

El uso de sombra mejora los índices productivos. Sin embargo, existe una gran variabilidad en la respuesta animal por su uso, que dificulta la predicción de resultados. Su empleo mostrará su máximo potencial, siempre y cuando se mantenga controlado el correcto manejo del sistema.

En este punto, deben considerarse variables como el  manejo homogéneo de tropas, óptimo manejo de la alimentación y comederos en buen estado, entre otras.

 

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