El propio gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, anunció la decisión del Estado de hacerse cargo del frigorífico Toba, el cual desde noviembre del año pasado no faenaba y se vio obligado a suspender personal que solo cobrara el monto de 2000 pesos en carácter de garantía horaria.
La empresa, según informa el diario local Norte, sería propiedad de productores radicados en la provincia de Buenos Aires, y en los últimos tiempos faenaba para Friar, con sede en el norte santafesino. A su vez, en los últimos tiempos se presentaron conflictos con trabajadores que solicitaron a las autoridades poner en funcionamiento la planta para aumentar el volumen de la producción y poder percibir el salario correspondiente.
La empresa es la única del tipo A, autorizada en la provincia de Chaco para exportar. La imposibilidad de hacerlo fue la causa principal de que el Gobierno decidiera hacerse cargo del frigorífico, noticia que sorprendió a todo el sector ante la intervención, cuando, según los productores, lo más lógico habría sido llevar a cabo un salvataje para evitar la quiebra.

