Los resultados del ballotage definieron la victoria de François Hollande, convirtiéndolo en el nuevo presidente de Francia, con el 51,7% de los votos, contra 48,3% obtenidos por Nicolas Sarkozy.
“Este es el inicio de un movimiento que se levanta en toda Europa y tal vez en el mundo para promover nuestros valores y nuestras exigencias de cambio”, dijo Hollande en la plaza de la Bastilla. “Es hora de terminar con la austeridad “, agregó.
François Hollande se convierte así en el primer socialista que llega al Palacio del Eliseo después de François Mitterrand, quien gobernara de 1981 a 1995.
Según informa La Nación, el dirigente capitalizó el enorme descontento popular por los escasos resultados obtenidos por Sarkozy en los grandes temas económicos y sociales que angustian a la sociedad: estancamiento, desempleo (el cual aumentó de 2 a casi 3 millones de personas sin trabajo en cinco años), pérdida de poder adquisitivo, educación, vivienda y deterioro del sistema de protección social. Otro punto de crítica sería su sobre exposición en lo que respecta a su vida privada, sobre todo en sus primeros años de mandato.
Hollande, quien asumirá su cargo el próximo 15 de mayo, comunicó que todos sus actos estarán inspirados por la justicia y el futuro de la juventud francesa, y en el día de hoy reunirá a su equipo para designar al primer ministro y empezar a formar su gabinete.
También se acordará la estrategia para iniciar rápidamente la campaña para la batalla legislativa de junio. Esas elecciones serán cruciales porque determinarán la capacidad de maniobra que tendrá el nuevo gobierno para aplicar su programa en los próximos cinco años.

