La Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse), organismo a cargo de la disposición final de los residuos urbanos, anunció que priorizará desde junio la asignación de espacio para la basura originada en el conurbano bonaerense por sobre la proveniente de la Ciudad. Además, dispuso “un aumento del 35% para las tarifas que actualmente debe abonar la Ciudad” por el servicio de disposición final de residuos.
En un comunicado, el presidente del directorio del Ceamse, Raúl de Elizalde informó la decisión de “exigir a las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires la inmediata ejecución de un programa que, en el marco de la Ley de Basura Cero, asegure una disminución” del 50% en 30 meses de los residuos enviados por la Capital Federal al territorio bonaerense.
“Atento a la crítica disponibilidad de espacio para continuar con la recepción y disposición” de la basura, verificándose un notorio crecimiento de los tonelajes enviados por la Ciudad, Elizalde ordenó “priorizar la asignación de los espacios remanentes para la disposición de residuos originados en los municipios del conurbano bonaerense”.
También Elizalde requiere al gobierno de la Ciudad que remita a los “municipios de San Miguel y Tigre las compensaciones correspondientes por el uso de sus respectivos territorios como sitio de disposición final”.
La Ley 1854, sancionada en 2005, establece metas de reducción en forma progresiva de la cantidad de residuos destinados a rellenos sanitarios, hasta llegar a la prohibición absoluta en 2020.
En ese cronograma, la primera meta fijada para 2010 establece una reducción del 30% respecto de la cantidad de basura enviada al Ceamse en 2004.
Asimismo el ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, Diego Santilli, aseguró que el gobierno porteño “paga 50 dólares por cada tonelada que se entierra, mientras que la Provincia paga 25”. A partir de este anuncio, se deduce que la Capital Federal deberá empezar a abonar 67,5 dólares por tonelada.

