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Las retenciones no deben legalizarse

Los ruralistas se manifestaron en contra del proyecto de ley que propone utilizar parte de la recaudación tributaria en el fomento del uso de los fertilizantes. La objeción es ampliamente compartida

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20.08.2004 | Por Infocampo
Infocampo

Las quejas del sector agropecuario por las retenciones a las exportaciones son comunes y conocidas por todos, pero esta semana desde el Senado empezó a tomar forma un proyecto de ley que pretende derivar parte de lo recaudado a través de este impuesto distorsivo, para crear un fondo para la promoción de los fertilizantes. Esta iniciativa fue presentada en el Congreso de la Nación por el referente radical por la provincia de Entre Ríos, Ricardo Taffarel (ver columna de opinión pág.12), el cual contó con el apoyo de los legisladores de la Región Centro del país.

En diálogo con Infocampo, el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez) Néstor Roulet señaló que la entidad “se opone totalmente a esta iniciativa, porque una vez que institucionalicemos las retenciones nunca más vamos a poder eliminarlas. Esa plata que se recauda es nuestra; de los productores”.

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El dirigente agregó que “hay una confusión entre lo que es soberanía y lo que es regalías. Acá, cuando se habla de regalías petroleras es porque el subsuelo pertenece al Estado, al igual que el aire y los ríos; pero en este caso el gobierno está cobrando algo que le pertenece y que luego vuelve a las provincias”.

Sin embargo, en el caso de las retenciones a las exportaciones “es plata del sector privado, que al Estado no le corresponde y que encima no vuelve al productor”.

Roulet dijo que “es extraño que esta nueva idea sea promovida por el senador Taffarel, con el apoyo de la recientemente constituida Región Centro, dado que en esas provincias los productores son los más perjudicados por este impuesto”.

Durante la 118a. Exposición Rural de Palermo, en su discurso inaugural, también el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, dedicó buena parte del mismo a expresar el malestar que existe en el sector por este tema: “Los empresarios y trabajadores rurales argentinos damos constantes pruebas de eficiencia. Enfrentamos la doble carga de los subsidios externos y de los derechos de exportación internos y seguimos siendo competitivos y ganando espacio en los mercados internacionales”.

El dirigente también señaló que lo recaudado por parte del Estado tiene que volver al campo: “¿Qué pasaría si sólo en parte, los recursos de los que no dispone el campo a partir de las retenciones, se volcaran a la inversión productiva, dirigida a una virtual explosión del valor agregado del sector agroindustrial?, se preguntó, para inmediatamente responder: “En poco tiempo el efecto multiplicador del empleo borraría buena parte de la marginación y la pobreza, y el país recobraría el rumbo perdido”.

Sin embargo, dos días más tarde, cuando el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, visitó Palermo, aseveró que las retenciones a las exportaciones (que en el caso de la soja llega al 23,5 por ciento) no se eliminarían.

Ahora, con este proyecto de ley se puede especular que por lo menos algo del dinero que se recauda va a poder volver al productor, pero la dirigencia del campo no está tan convencida de que sea el mejor mecanismo de apoyo.

Benito Legerén, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), expresó a Infocampo que “se pueden buscar otros sistemas tributarios para incentivar el uso de fertilizantes, sin que se toquen las retensiones a la exportación, que a la larga van a tener que desaparecer”.

El ruralista explicó que la entidad considera “adecuado el proyecto, pero no el sistema de financiamiento. Se puede tomar en cuenta realizar un mecanismo de desgravación para fomentar el uso de fertilizantes”.

Queda claro que el campo pudo hacer frente a estos impuestos porque los precios que se venían manejado les permitía a los productores recaudar para subsistir, pero este último año el valor de la soja tuvo una caída significativa.

En este sentido, el economista Pablo Rojo, en diálogo con Infocampo señaló que “dentro del marco de precios que hoy por hoy se manejan, difícilmente el año que viene el campo argentino va a poder hacer frente a una presión impositiva de la naturaleza de la que tuvo los últimos años”, anticipó.

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