El año pasado, el MATba terminó con un volumen operado de poco más de 25 millones de toneladas contra los 24,1 millones de toneladas de 2014, mientras que en el Rofex cerró el año pasado con 3,7 millones de toneladas versus los 3,9 millones de 2014. En ambos casos están muy lejos de los números records que habían logrado años atrás, cuando el MATba llegó a negociar más de 30 millones de toneladas y el Rofex alrededor de 10 millones.
A partir de las nuevas reglas de juego en el negocio agropecuario, con la quita de los permisos para la exportación y las retenciones, se abre un nuevo panorama también para el mercado de futuros.
“Creemos que el impacto de las medidas tomadas por el Gobierno se comenzarán a notar a partir de la campaña 2016/2017; seguramente todavía hay mucho por corregir, pero tenemos esperanzas de que el mercado se reactive. De todas formas hay que tener en cuenta que si bien el productor tiene su ganancia en dólares, con un tipo de cambio más competitivo, también tiene sus costos dolarizados. Hay mucho camino por recorrer, pero seguro estamos ante un mejor panorama”, detalló Luis Herrera, presidente del Rofex.
Por su parte, José Martins, presidente del MATba, fue todavía más optimista: “Estamos ante un excelente año en el que esperamos crecer en operatoria y por sobre todas las cosas en productos como trigo y maíz, que habían perdido volumen por las intervenciones que había en el mercado. Por supuesto que la vedete continúa siendo la soja, pero apuntamos a crecer en todos los rubros y que el productor vuelva al mercado de futuros para tomar cobertura”.
Además, Martins detalla que el 2015 fue un año en el que el MATba logró reacomodarse luego de la reforma que realizó la Comisión Nacional de Valores en 2013, que complicó la operatoria. “Afortunadamente, muchos puntos se pudieron acomodar, pero hubo operadores que se retiraron del mercado por las nuevas regulaciones, todavía quedan algunos items por resolver que estamos trabajando junto al Ministerio de Agroindustria y la CNV; la idea es que los mercados de futuro vuelvan a operar fuerte”.
Una cuestión particular en esta campaña es la operatoria con la soja Intacta RR2 Pro por la que Monsanto busca cobrar un canon. Así es que en el caso de que se llegue al mercado físico con entrega, en el MATba ya lanzaron una circular en la que detallan que ambas partes, comprador y vendedor, deben dirimir cualquier litigio dejando al MATba afuera. “Como mercado no podemos tomar ningún tipo de posición al respecto, así que dejamos que las partes arreglen entre ellas y el contrato a futuro de soja se celebra normalmente. Por supuesto que desde la entidad apoyamos cualquier evento tecnológico que signifique mayor producción para el país. Creo que en un futuro la forma más fácil de dirimir la cuestión será que las operaciones pasen por la ‘Bolsatech’”, explica Martins.
Justamente “Bolsatech” busca concentrar la gestión del sistema en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cual, en caso de detectar presencia del evento Intacta RR2 PRO en una partida de soja, emitirá un certificado para enviarlo a Monsanto, de manera que esa empresa pueda reclamar así el cobro de la regalía al productor y éste emprenda una defensa en caso de considerar inadecuado el reclamo.
Ante este mismo asunto, Herrera, del Rofex, detalla: “Por el momento nosotros no hemos tomado ninguna resolución y creemos que como Mercado la situación debe dirimirse por afuera. Por lo pronto no estamos alentando los contratos soja/marzo porque no está muy claro cómo se resolvería en el mercado físico. También es cierto que la entrega de mercadería es muy poca, así que estamos ante la expectativa de que la cuestión se dirima entre la empresa y los productores”.
Por Yanina Otero, Semanario Infocampo

