La disputa entre la AFIP y Molinos Río de la Plata por la liquidación del Impuesto a las Ganancias sumó ayer un nuevo capítulo. La sala D del Tribunal Fiscal de la Nación (un órgano consultivo que funciona en la órbita del Ministerio de Economía y dirime cuestiones entre empresas y el organismo recaudador), rechazó la apelación planteada por la compañía alimenticia, una de las principales del país en ese segmento, según informó mediante un comunicado enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV).
En el mismo texto, la empresa de la familia Perez Companc avisó que recurrirá a la Cámara de Apelaciones para continuar la discusión y, en caso de que resulte necesario, a la Corte Suprema.
El Tribunal Fiscal confirmó resoluciones anteriores dictadas por la AFIP-DGI, a través de las que pretendía ajustar el monto del Impuesto a las ganancias de Molinos para los períodos fiscales entre 2004 y 2009. Durante esos años, la alimenticia pagó la parte correspondiente a ese impuesto por sus negocios internacionales en Chile, amparada en el tratado para evitar la doble imposición tributaria que la Argentina mantenía con ese país (lo dio de baja el año pasado).
En el comunicado enviado a la CNV, la empresa fue tajante: “Molinos considera que ha cumplimentado debidamente todas las disposiciones impositivas vigentes. En virtud de ello, a fin de preservar su posición, Molinos ejercerá plenamente su derecho de defensas correspondiente, recurriendo la mencionada sentencia ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal y, en su caso, ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación”.
Según publicó La Nación, la resolución del conflicto puede dejar una huella profunda en los números de la compañía. De acuerdo con las estimaciones de la empresa, la AFIP le reclama 38,90 millones de pesos en capital, que generó intereses hasta el 30 de septiembre de este año por $ 51,39 millones. Por lo tanto, el impacto impositivo, en caso de que el organismo que conduce Ricardo Echegaray gane la controversia en Tribunales, será de $ 90,29 millones, un número importante para una empresa que anotó una pérdida de 10,69 millones de pesos en los primeros seis meses del año, de acuerdo con sus últimos balances.
“Molinos Río de la Plata tiene el firme convencimiento de que ha cumplido debidamente con todas las disposiciones impositivas vigentes, incluyendo las atinentes al cobro de dividendos de su sociedad controlada Molinos de Chile y Río de la Plata Holding Sociedad Anónima en el marco de las disposiciones del Convenio de Doble Imposición celebrado con la República de Chile”, explicaron desde la empresa.
Y recordaron que la empresa del país vecino “fue creada como una plataforma para la expansión regional e internacional de Molinos Río de la Plata y, para desarrollarla se contó con el asesoramiento y los dictámenes profesionales de los principales expertos locales y chilenos en la materia”..

