La candidata a legisladora porteña por la lista Confianza Pública, Graciela Ocaña , afirmó hoy que en las próximas elecciones de octubre habrá un fuerte corte de boleta y resaltó que en sus recorridas de campaña escucha que los vecinos afirman que “van a votar a tres mujeres” para las categorías de senadores, diputados y legisladores, según publicó La Nación.
La legisladora y ex titular del PAMI y del Ministerio de Salud destacó que la ciudad de Buenos Aires “necesita de políticas de control” sobre la gestión y la administración porteña, y advirtió que “pese a todas las peleas que hay entre el gobierno nacional y el de Mauricio Macri, cuando se mira con profundidad los grandes proveedores en muchos casos son los mismos”.
“La Ciudad no tiene Oficina Anticorrupción, ni ley de ética pública, no tiene política de transparencia en la gestión. Yo tengo experiencia en el PAMI y eso, para el futuro, es importante para un legislador de la ciudad”, afirmó. “Nosotros no estamos en contra de nadie, venimos con una agenda positiva y propositva”, destacó.
Me pasa en la calle que la gente me dice: ‘voy a votar a tres mujeres’, por Gabriela Michetti, Elisa Carrió y a mí. Me paran y me dicen eso. Creo que hay en común entre las tres, una agenda pública similar. Las tres, con nuestras personalidades, con nuestras diferencias, con la verdad. Siempre trabajamos por la verdad y nunca nos creímos y hemos trabajado contra la corrupción y por la transparencia. No trabajamos por el relato, sino por la realidad, para transformarla. No me molesta que podamos desde Confianza Pública un electorado similar. No me molesta, porque es el ciudadano el que tiene el poder con su voto.
¿Se reencontrarán alguna vez con Elisa Carrió?
Con Carrió , más allá de las diferencias, siempre compartimos los mismos principios y, fundamentalmente, la lucha contra la corrupción. Eso siempre nos va a unir y yo no tengo ningún problema personal con Carrió. Somos colegas en la Cámara de Diputados y eso también nos une.
¿Pero hay más o hay menos corrupción en la ciudad que en el ámbito nacional?
El problema es que a la corrupción se le suma la impunidad. Cuando a un funcionario que está acusado, como por ejemplo el vicepresidente Amado Boudou, la presidenta Cristina Kirchner no le pide que tome licencia hasta que se resuelva su situación judicial, se termina protegiendo y prohijando a los corruptos.
¿Pero hay más o hay menos.?
En la ciudad, esas situaciones de impunidad tan graves no se dan y en el caso del gobierno de Mauricio Macri, en todos los casos siempre se ha separado a los funcionarios que fueron sospechados o procesados. Me van a mencionar lo del tema de las escuchas (NdR: Macri está camino a ser sometido a juicio oral por supuesto espionaje con el caso Ciro James ), pero luego Mel jefe de gobierno fue votado por los porteños y tiene un aval político importante. Igual, espero que cuando se produzca el juicio oral el jefe de gobierno pida licencia..

