Las precipitaciones en la provincia chaqueña siguen siendo insuficientes para recuperar la producción, en un panorama que ya se torna irreversible.
En la localidad de O´Higgins, productores optaron por dejar al ganado entrar a los lotes con agricultura para “al menos convertir en carne lo poco que queda de la soja”, según informa el Diario Norte.
Esta parece ser la única alternativa ante la falta de pasturas para alimentar al ganado, con perspectivas de lluvias nada favorables, los suelos secos y altas temperaturas que no dan descanso. Los productores ya ven la cosecha como una pérdida de dinero, lo mismo que invertir en fumigación.
La sequía afecta al 70% de la provincia, afectando a pequeños y medianos productores, y provocando pérdidas, en algunos casos, de hasta el 100% de la producción.

