Al hablar en el 16º Seminario de Comercialización de Granos organizado por Globaltecnos SA y Aacrea, dijo que “ese tipo de escenarios generalmente se desarrollan a fuego más lento que los de crisis. Vienen impuestos desde afuera y exigen adaptarse a realidades que el empresario no provocó; además, nunca se sabe cuánto pueden durar, ni si serán los últimos”.
Los contextos de supervivencia generalmente provocan conductas defensivas en las empresas: “todos buscan protegerse y eso agrega angustia, tensión y otros problemas a la causa original”, explicó el orador.
Además, en estos escenarios se pueden experimentar distintos estados emocionales: victimización, enojo, no aceptación de una nueva realidad. Esos sentimientos deberían ser reemplazados por la toma de conciencia de que las cosas cambiaron y de que hay que adaptarse a eso.
En contextos inciertos también se presentan oportunidades, cómo ocupar el lugar de un competidor confundido o debilitado y captar colaboradores de valor para proyectos trascendentes.

