El NEA hoy es tierra de peces. Así se desprende del trabajo que el INTA realiza en esa región del país junto con productores que se inician en la acuicultura y que ya suman más de 900 en la provincia, explicó Herman Hennig, técnico del instituto en Puerto Rico, Misiones.
Los números son alentadores para quien comience en esta actividad, pues en dos años un productor inicial puede recuperar su inversión: “Para construir un estanque de3.000 metroscuadrados–casi un cuarto de hectárea– con alrededor de 1.000 peces se necesita una inversión de 24.000 pesos. Si tenemos en cuenta que cada ejemplar pesa en promedio 1,5 kilogramos, en dos ciclos –dos veranos– pueden recuperarse hasta 30.000 pesos”.
Para Cristiano Casini, coordinador nacional del Área Estratégica Agroindustria, la acuicultura es la fuente de alimento que más creció en los últimos 20 años a escala mundial y “el futuro más promisorio está posado en América Latina y África”.
El especialista de Misiones destacó que el cultivo de peces puede realizarse en una superficie relativamente pequeña y así obtener carne de excelente calidad y con alta productividad, particularmente si se la compara con la ganadería.
Además, esta actividad le agrega valor a la agricultura mediante la elaboración con restos de alimento balanceado. El documento Evolución del sistema productivo agropecuario argentino, del INTA, resume que con la acuicultura enla Argentina se aumenta el uso de harina vegetal como sustituto de la harina y el aceite de pescado en su alimentación: la soja ya representa hasta un 35 por ciento de las raciones para piscicultura.
“El INTA –amplió Casini– impulsa la piscicultura para generar una nueva cadena de agregado de valor en origen con una característica especial: lograr un pescado diferenciado por su calidad ‘origen argentino’, alimentado con balanceados exclusivamente de origen vegetal y criado en un medio ecológico sano, sin el uso de químicos para mantener el agua y sin contaminación ambiental”.
Será una tecnología muy favorable para la pequeña y mediana agricultura familiar y también podrá ser aprovechada por empresas de mayor tamaño.
Para obtener carne de pescado se necesita menos alimento balanceado, si se lo compara con la ganadería bovina, porcina y aviar. “Para lograr un kilo vacuno se necesita en promedio 1,2 de alimento, mientras que para el mismo rendimiento en porcino se deben invertir tres kilos y, para pollos, dos”, explicó el coordinador del INTA.
En la Argentina, el NEA es la región que más creció en piscicultura, con mil productores y más de1.200 hectáreassembradas con alevines entre las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones –la de mayor promedio–. La densidad que se trabaja es de3.500 a4.000 peces por hectáreas de las cuales se obtienen hasta 700 toneladas de pescado entre pacú, carpas, dorado, surubí, tilapia, sábalo, boga y salmón de río.
Para Hennig, la calidad y cantidad del agua disponible en la provincia de la tierra colorada es la clave para esta producción junto a los suelos que, en su mayoría, son propicios para la construcción de estanques. “La cría de peces en estanques se presenta como un excelente complemento para aprovechar los recursos de la chacra, especialmente de los pequeños y medianos productores, que suelen tener un uso diversificado del suelo. Además, permite utilizar zonas donde no puede realizarse otra producción, como bañados o zonas marginales”.

