La pelea entre Aníbal Fernández y Elisa Carrió sumó esta mañana un nuevo condimento con el desafío que planteó el jefe de Gabinete, luego de que la legisladora opositora arremetiera contra un ex jefe de Gabinete por un supuesto problema de adicción.
“Que busquen un laboratorio, nos hacemos una rinoscopía y un análisis de sangre, así vemos cuál de los dos está libre”, invitó el jefe de ministros a la diputada nacional, en respuesta a sus resonantes declaraciones. “A lo mejor la que agravia es ella porque quiere ensuciar a los otros con la ingesta de un producto que uno no hace pero ella sí”, analizó.
En el mismo sentido, Fernández consideró que todo forma parte del “planteo histórico de una señora sucia en todo sentido”, que encontró “otra persona mas para ensuciar” con el empleo de “esa lengua bífida que no para con los agravios permanentes. No tiene otra forma de vivir que destilando odio”.
Por otra parte, el jefe de Gabinete se refirió al revuelo que generaron las declaraciones de Cristina Kirchner sobre la necesidad de reducir el número de candidatos del Frente para la Victoria, tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires.
“Si la Presidente me dice que me tengo que bajar, yo me bajo; cuando llegue el momento seré el primero porque a mí no me ata la pata nadie”, aseguró Fernández. “Así que ya tienen uno que si la presidente decide que se tiene que bajar, se baja”, remarcó.

