Cuánto está el riesgo país hoy en Argentina
En la actualidad, el riesgo país en Argentina se sitúa en 564 puntos, con una variación de -1.23% según los últimos datos disponibles del 16 de enero de 2026. Esta cifra refleja la percepción del mercado sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras.
¿Qué es el riesgo país?
El riesgo país es el riesgo de crédito de una inversión que no depende de la solvencia del emisor, sino de la de su país de origen. Mide la probabilidad de incumplimiento de las obligaciones financieras de una nación debido a factores que van más allá de los riesgos inherentes. Cuanto mayor sea el riesgo, peor calificación recibirá el país, teniendo en cuenta variables relacionadas con el entorno macroeconómico, la estabilidad política y el marco jurídico e institucional.
El riesgo país se refiere al riesgo asumido cuando se suscriben o adquieren títulos de renta fija o variable emitidos por las entidades de un país, o bien al conceder crédito o préstamos a los residentes del país. La existencia de riesgo país podría producir el retraso o imposibilidad de cobro parcial o total de la deuda. Otra referencia definitoria es la que alude al índice de la confianza de los mercados en la capacidad del Estado para hacer frente a sus deudas y obligaciones. De hecho, existen innumerables agencias de calificación que publican una clasificación de los países en función de su situación política, económica y social.
¿Qué mide el Riesgo País?
El riesgo país mide la diferencia entre las tasas implícitas en las cotizaciones de los títulos de deuda pública de un país con respecto a las de los Bonos de Tesoro de Estados Unidos de similar duración. Indirectamente, es un índice que marca la probabilidad (el riesgo) que le asigna el mercado a que un Estado logre o no pagar los vencimientos de sus obligaciones (deuda externa, bonos, letras del tesoro) cuando corresponda.
¿Qué pasa si baja el riesgo país en Argentina?
La baja del riesgo país en Argentina no es una buena noticia simplemente para los mercados, sino para el conjunto de la sociedad. Esta baja es capaz de iniciar un círculo virtuoso en la economía real, atrayendo inversiones, reduciendo el costo del crédito y aumentando la confianza en los mercados.
En el contexto del agro argentino, un riesgo país más bajo puede traducirse en mayores oportunidades de financiamiento para los productores. Esto es crucial para el sector, que depende en gran medida de la inversión en tecnología, insumos y maquinaria para mejorar la productividad. Además, una reducción en el riesgo país puede facilitar la exportación de productos agropecuarios, ya que los compradores internacionales suelen estar más dispuestos a negociar con países que presentan un menor riesgo financiero.
Por otro lado, un riesgo país elevado puede generar un efecto negativo en la economía agrícola. Los productores pueden enfrentar mayores costos de financiamiento, lo que a su vez puede limitar su capacidad para invertir en mejoras y expansión. Esto podría resultar en una disminución de la competitividad del sector, afectando no solo a los productores, sino también a toda la cadena de valor que depende de la actividad agropecuaria.
Es fundamental que los actores del agro argentino estén atentos a las fluctuaciones del riesgo país, ya que estas pueden influir directamente en su capacidad para operar y crecer. La información y el análisis constante del riesgo país son herramientas clave para la toma de decisiones estratégicas en el sector agropecuario.
En resumen, el riesgo país es un indicador que no solo afecta a los mercados financieros, sino que tiene un impacto directo en el agro argentino. La estabilidad económica y política del país es crucial para garantizar un entorno favorable para la producción y la exportación de alimentos, que son vitales para la economía nacional.

