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El acuerdo con EEUU, la Ley de Semillas y UPOV 91: se reabre un debate que promete volver a ser arduo

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, dijo que “la normalización de la propiedad intelectual en semillas tiene el potencial para duplicar la producción agraria”. Desde el agro le respondieron que no es necesario adherir a UPOV 91 para lograrlo.

Favio Re
Por Favio

Jefe de Redacción de Infocampo.

Aunque el núcleo del debate y las repercusiones en torno al acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos se ha centrado en las oportunidades que genera para incrementar las exportaciones, sobre todo de carne bovina, hay un capítulo de este documento que seguramente va a generar un arduo debate en las próximas semanas.

Se trata de la obligación que este pacto le impone al Gobierno argentino de elevar ante el Congreso, con plazo máximo a fines de 2027, de un proyecto de ley para que nuestro país adhiera definitivamente al Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV – Acta de 1991).

En otras palabras, una actualización “indirecta” de la Ley de Semillas, que ya se intentó sin éxito durante el inicio de la presidencia de Javier Milei, y que ahora promete volver a ser un tema que genere polémica luego de un mensaje que pronunció en la red social X el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que fue respondido con cuestionamientos por numerosos representantes y dirigentes del agro.

EL ACUERDO CON EEUU Y EL DEBATE POR UPOV 91

En un análisis que realizaron sobre los pormenores del acuerdo con EEUU, desde la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) hicieron foco sobre este aspecto que consideran clave en relación con la propiedad intelectual.

Según esta entidad, el acuerdo establece un “compromiso de eliminación de criterios restrictivos para el examen de patentes biotecnológicas”, a través de la adhesión a UPOV 91.

“Es fundamental que la adhesión del Congreso avance junto con la reglamentación del Poder Ejecutivo. Aunque el Convenio contempla la excepción del ‘uso propio’, delega en cada país la definición de sus límites, por lo que, sin tal reglamentación, Argentina podría quedar sujeta a una adhesión abstracta, generando incertidumbre sobre los mecanismos para proteger la propiedad intelectual”, plantearon desde la Cámara.

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Asimismo, sostuvieron la importancia de una “alineación local con estándares internacionales en propiedad intelectual”, y que el acuerdo generará una mayor “seguridad jurídica y protección de los derechos de los obtentores”.

A la vez destacaron una “mayor inversión y fomento del desarrollo del sector biotecnológico nacional”, y la “mejora de la competitividad de Argentina en mercados globales”.

En ese contexto, apareció Sturzenegger con un mensaje en el que subrayó que “en términos de criterios de patentabilidad, el tratado también exige que Argentina normalice su situación, tanto en medicamentos como en semillas”.

Puntualmente en el caso de las semillas, dijo que el problema es una resolución del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) que “no permite el patentamiento de innovaciones genéticas en biotecnología”.

“Tenemos uno de los sectores agrícolas más innovadores del mundo y no protegemos nuestras propias innovaciones en biotecnología”, subrayó el funcionario.

federico sturzenegger iprofesional

De acuerdo con su punto de vista, la falta de actualización de la Ley de Semillas “expulsó la producción de mejoras genéticas en semillas a otros países” y citó el caso de Brasil que “aumenta su producción de soja con semillas diseñadas por científicos argentinos, en empresas argentinas que no pueden vender su producto en Argentina”.

Por eso, “la normalización de la propiedad intelectual en semillas tiene el potencial para duplicar nuestra producción agraria en la próxima década. Es quizás la reforma estructural más importante para nuestro agro desde la siembra directa”, continuó Sturzenegger.

Por último, quiso llevar un mensaje de tranquilidad sobre que la aprobación de la adhesión a UPOV 91 no será retroactiva: “Lo que está, está. La modificación en las reglas de juego es para lo que viene. Es decir, que ningún productor se va a ver afectado en la manera que hoy hace su negocio. Si quiere seguir igual sigue igual. Pero abrirá la puerta para introducir mejoras genéticas en un ámbito donde Argentina quedó muy rezagado”.


¿ES NECESARIO ADHERIR A UPOV 91?

En este contexto, vale insistir en que desde el Gobierno ya intentaron sin éxito avanzar con la adhesión a UPOV 91 en 2024, fundamentalmente durante la breve gestión de Fernando Vilella como secretario de Bioeconomía.

Y en las respuestas al posteo de Sturzenegger pueden hallarse mensajes que dan cuenta que el debate nuevamente será arduo si efectivamente buscan avanzar con esta propuesta en el Congreso.

¿El eje de las críticas? Hay muchos países, como el propio Brasil, que siguen bajo el Convenio UPOV de 1978, que otorga mayores permisos para el “uso propio” de las semillas.

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A grandes rasgos, en la cadena agrícola no desconocen la necesidad de renovar una ley a todas luces obsoleta, pero piden debatir algo propio y no la adhesión a UPOV 91 solo por presión de la Casa Blanca.

Y citan que el principal problema sigue estando en la gran espada de Damocles del agro argentino: las retenciones.

Por ejemplo, Pablo Torello, un productor agropecuario bonaerense y ex diputado por el PRO, le recordó a Sturzenegger que “ningún país del Mercosur adhirió a UPOV 91” y, pese a eso, “no están atrasados”.

“Hay que hablar con los que saben y tiene buenas intenciones. Manden una ley de semillas al Congreso. Ahí nos ponemos de acuerdo otra vez. Porque ya hubo acuerdo”, recordó.

En tanto, otro productor y dirigente con mucha actividad en las redes sociales, como Ariel Bianchi, le espetó: “No mientas, Brasil creció sin estar adherido a UPOV91. La diferencia la hace que Brasil invierte en producción. Argentina se le roba al que produce”.

También dio su visión el ex jefe de Gabinete del ex Ministerio de Agroindustria, Santiago del Solar: “Tema semillas, hay que andar con cuidado. Acá por lo visto se pide imponer UPOV 91 (ningún país Mercosur adhiere). Por otro lado, tema “directrices” patentamiento seres vivos no es para tomar a la ligera. Y no está demás recordar que la principal traba a prod granos es DEX (retenciones). Estas cosas se debaten, no pueden aparecer por un convenio EEUU”.

En este último sentido, los mensajes relacionados con las retenciones fueron varios. Aquí, una pequeña muestra:

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