Un artículo elaborado por Mariano Echegaray Ferrer, contador experto en temas tributarios vinculados al agro y director Tributario de AgroEducación, analiza en detalle los beneficios que pueden lograrse a través del Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI).
Especialmente, hace hincapié en los tres tipos de inversiones que pueden realizar empresas agropecuarias para obtener los beneficios de amortización acelerada en Ganancias y devolución anticipada del crédito fiscal de IVA, sin necesitar cumplir los pisos mínimos establecidos por la normativa.
Cabe recordar que el RIMI incluye a la compra de equipos de riego, la instalación de mallas antigranizo y la adquisición de genética animal como inversiones que pueden ser incluidas en el RIMI.
TRES EJEMPLOS DE GANANCIA CON EL RIMI
En ese sentido, Echegaray Ferrer incluyó ejemplos concretos para dimensionar la mejora económica que puede lograrse, adhiriendo a esta herramienta:
El ganadero que renueva hacienda de cría
- Una empresa ganadera categorizada como Pequeña Empresa adquiere 15 toros Angus puros de pedigrí, por un valor equivalente a U$S 120.000.
- Al tratarse de bienes semovientes amortizables incluidos en la categoría sin monto mínimo, la empresa puede deducir el 100% del costo en el ejercicio 2026 en su declaración de ganancias, sin importar que no haya alcanzado el umbral de U$S 600.000 de su categoría Pyme.
- El impacto financiero neto equivale a una reducción real del costo de la inversión de entre el 25% y el 35%, según la alícuota efectiva del sujeto en el impuesto a las ganancias.
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La empresa agrícola que tecnifica el riego
- Una mediana empresa tramo 1 —un grupo familiar con 3.000 hectáreas— instala sistema de riego por pivot por U$S 580.000.
- El sistema de riego ingresa por la categoría sin monto mínimo y se amortiza el 100% en el año de adquisición.
- Tiene aproximado U$S 200.000 de ahorro en el impuesto a las ganancias y el respectivo impacto en sus anticipos.
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Una bodega que instala mallas antigranizo
- Una bodega de Mendoza —Microempresa— invierte U$S 140.000 en mallas antigranizo para proteger 40 hectáreas de viñedos varietales. La inversión queda fuera del umbral formal de U$S 150.000.
- Sin embargo, al tratarse de mallas antigranizo para el agro —categoría expresamente incluida sin monto mínimo— accede igualmente a la amortización del 100% en el primer ejercicio.
- El ahorro representa aproximadamente U$S 42.000 de ahorro en el impuesto a las ganancias y el respectivo impacto en sus anticipos.
“En estos ejemplos se quiso mostrar el impacto del ahorro dentro del impuesto a las ganancias de las empresas, análisis que se amplifica si consideramos que, a menor impuesto determinado, menor anticipo del impuesto en el próximo ejercicio. Esto tiene mucha relevancia como regulador del impuesto en un contexto de tipos de cambios sin brechas, inflación decreciente y resultados productivos muy buenos, donde la tendencia del impuesto a las ganancias es creciente para las empresas del sector agropecuario”, subraya el experto.
¿QUÉ ES Y CÓMO SE UTILIZA EL RIMI?
A continuación, se reproduce de manera textual el artículo de Echegaray Ferrer compartido a través de la plataforma Agroeducación (se puede ver completo también AQUÍ).
El RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) instaló una lógica nueva en la Argentina: el Estado ofrece estabilidad fiscal y beneficios concretos a cambio de compromisos de inversión.
En poco más de un año, acumuló proyectos por más de USD 20.000 millones aprobados, con otros USD 100.000 millones en evaluación. El problema era evidente: el umbral de ingreso -USD 200 millones – dejaba afuera a la inmensa mayoría de las empresas argentinas, incluyendo prácticamente a toda la estructura PyME del agro nacional.
El RIMI nació para cerrar esa brecha. Creado por el Título XXIII de la Ley 27.802 (Modernización Laboral) y reglamentado primero por el Decreto 242/2026 en abril, el régimen fue completado operativamente el 19 de mayo de 2026 con la publicación de la Resolución General Conjunta 5849, suscripta por ARCA, la Secretaría de Energía y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
¿Quién puede adherirse?
El régimen está diseñado exclusivamente para micro, pequeñas y medianas empresas hasta la categoría de Mediana Tramo 2. El requisito de entrada es contar con el certificado MiPyME vigente al primer día del mes de inicio del ejercicio fiscal en que se efectivice la primera inversión, y estar correctamente registrado ante ARCA.
Para acceder a los beneficios se deben realizar montos mínimos de inversión, excepto para determinadas inversiones que afectan directamente al agro.
- Un dato clave: Las inversiones se acumulan, es por ello que no es necesario realizar todo el desembolso de una sola vez; la norma admite sumar inversiones elegibles durante el plazo de dos años hasta alcanzar el umbral requerido. Para determinar si se cumple con el monto mínimo requerido de inversión, se debe tomar el tipo de cambio comprador del Banco Nación al día hábil anterior a la fecha de cada factura.
- El plazo de inversión: La ventana de las inversiones llega hasta el 18 de mayo de 2028.
- A tener en cuenta: Revisar las inversiones planificadas para los próximos 24 meses, verificar que la empresa cuenta con el Certificado MiPyME vigente, identificar cuáles de esas inversiones son factibles para el régimen (y bajo qué categoría), y preparar la documentación necesaria para la registración y aprovechamiento de los beneficios de este régimen.
Los dos beneficios centrales: Ganancias e IVA
Amortización acelerada en Ganancias
En lugar de aplicar las tablas generales de vida útil del Impuesto a las Ganancias —que para un tractor puede extenderse a 5 años—, el RIMI permite una deducción extraordinaria:
- Bienes muebles amortizables en general: 2 cuotas anuales iguales y consecutivas (50% + 50%). Un tractor adquirido en ejercicio 2026 se amortiza íntegramente en 2026 y 2027.
- Obras productivas: la vida útil se reduce al 60% de la estimada. Una obra con 10 años de vida útil convencional se amortiza en 6 años bajo el RIMI.
- Inversiones agro sin monto mínimo (riego, energías renovables, mallas antigranizo y genética): amortización en una sola cuota. El 100% del costo se deduce en el primer ejercicio fiscal. Este es un caso sin precedentes en el régimen ordinario.
El impacto en la determinación del Impuesto a las Ganancias es inmediato: se adelanta la deducción, se reduce la base imponible de los primeros ejercicios, no solo del impuesto sino también de los anticipos.
De esta manera, en términos de impuestos para el caso de deducción de 2 cuotas anuales, el ahorro ronda entre un 15% al 17,5% del impuesto a las ganancias en cada periodo; y para el caso de inversiones sin tope el ahorro es el 100% del impuesto a las ganancias sobre el monto de la inversión.
Devolución anticipada del crédito fiscal de IVA
Los créditos fiscales de IVA generados por inversiones del RIMI son recuperables en un plazo menor al habitual. La norma establece que el beneficiario puede solicitar la devolución una vez transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde aquel en que el crédito resultó procedente.
A tener en cuenta: La devolución tiene un tope del 50% del cupo anual del régimen de exportaciones previsto en la Ley de Presupuesto vigente. Recordemos que el artículo 38 de dicha ley presupuesto establece un límite máximo anual de pesos treinta mil millones ($30.000.000.000). Esto implica que el monto disponible para recupero por RIMI es de pesos quince mil millones ($15.000.000.000). Es por esto que, en un año de alta demanda, ese cupo podría agotarse rápidamente siendo un beneficio que no todos van a poder aprovechar.
El capítulo del agro: la gran ventaja
La Resolución General 5849 introdujo una categoría que merece destacarse, en razón que determinadas inversiones agropecuarias acceden a los beneficios del RIMI sin necesidad de alcanzar ningún monto mínimo de inversión, y con amortización en una sola cuota.

Lo que el RIMI no permite: incompatibilidades y exclusiones
El análisis del régimen exige señalar sus limitaciones con la misma claridad con que se celebran sus ventajas.
- Incompatibilidad RIMI–RIGI: Una empresa no puede utilizar ambos regímenes para las mismas inversiones. La elección es excluyente.
- Bienes excluidos expresamente: Activos financieros y de portfolio, bienes de cambio, y automóviles — sin excepción, independientemente de su valor o destino productivo declarado—. Se aclara que una camioneta (pickup) no se considera desde el punto de vista fiscal como automóvil, razón por la cual las mismas son bienes alcanzados por el régimen del RIMI.
- Condición de puesta en marcha: Los beneficios fiscales solo se tornan exigibles cuando la inversión productiva ha sido efectivamente puesta en funcionamiento y se ha cumplido el monto mínimo requerido dentro del plazo de dos años. No basta con la compra o la facturación: el bien debe estar operativo.
El RIMI en la estrategia de inversión
Es una herramienta para invertir mejor: cuando la inversión ya estaba planificada, ayuda a ejecutarla más barato y mejora el margen del negocio en su conjunto.
Esa distinción no es semántica: es la diferencia entre usar el régimen con inteligencia o usarlo como excusa para adelantar gastos que el negocio no necesita. Hay una tentación recurrente con los beneficios fiscales: creer que el incentivo justifica la inversión. No lo hace. La justifican la productividad, la escala, el mercado.
La amortización acelerada tiene impacto real en los resultados de los primeros ejercicios, pero ese impacto opera sobre inversiones que ya tenían sentido propio. Usarla como argumento inicial para comprometer capital que el negocio no demanda es confundir el instrumento con la estrategia.
La variable fiscal confirma, no lidera. En un ciclo donde la mejora de márgenes depende cada vez más de la escala y la eficiencia operativa, el RIMI es un aliado preciso para las empresas que ya están invirtiendo en esa dirección.
