“No esperamos grandes anuncios”, señaló la presidenta de Coninagro Córdoba, Vanesa Padullés Igoillo, en la previa del discurso de Javier Milei en el acto inaugural de la 138° Exposición Rural de Palermo, y el mandatario no hizo más que confirmarlo.
Su discurso, que se extendió durante alrededor de 45 minutos, ahondó en un repaso de gestión desde que asumió en el sillón de la Casa Rosada y las diferentes políticas que fue tomando a favor del sector agropecuario, y sumó frases motivacionales sobre el futuro de fuerte crecimiento que -consideró- le espera al sector en los próximos años, una vez que termine de librarse de las “ataduras” que tuvo a lo largo más de un siglo.
Milei, en este punto, no eludió el eterno reclamo de las retenciones, que incluso estuvo en boca minutos antes del presidente de la Sociedad Rural: afirmó que el campo viene batiendo récords “con una mano atado a la espalda”, precisamente por este impuesto, pero valoró a favor de su trabajo que antes los productores “estaban atados de cuerpo entero”, no solo por la presión fiscal, sino también por el cepo cambiario.
“Vamos a liberarlos y el campo va a volar como nunca antes en su historia”, enfatizó.
LOS ELOGIOS DE MILEI AL CAMPO
El tono motivador que eligió Milei para su discurso quedó reflejado desde el inicio mismo de sus palabras, cuando el mandatario expresó su “admiración” por los productores argentinos que cultivan alimentos “cientos de millones de seres humanos”.
“Desde que Argentina es Argentina tiran para adelante el carro del país, merecen ser llamados héroes”, aseguró.
Acto seguido, comenzó lo que fue el gran eje conductor de su alocución: el repaso por lo sucedido desde diciembre de 2023, cuando llegó al sillón de Rivadavia.
“Hace dos años, en primera vez aquí, les pedí paciencia y les dije que no nos íbamos a apresurar demagógicamente”, recordó.
Luego, opinó que la primera gran medida para el agro fue eliminar el cepo cambiario, porque era “el robo más grande que sufría el mercado, el maldito cepo le quitaba al campo dos tercios de sus ingresos”.
Posteriormente, sumó la reducción de aranceles de importación para insumos, como fertilizantes, y para maquinaria agrícola; y la apertura de mercados: citó que solo en el primer semestre de este año, se han abierto o reabierto más de 290.
Para Milei, el problema que vino sufriendo el sector en Argentina fue que siempre fue castigado, cuando debería haber sido, por el contrario, elogiado por ser el principal motor de la nación.
“Se dedicaron a faenar, año tras año, a la gallina de los huevos de oro. Ese es el campo que fue. Ese es el campo exprimido, atado de manos, castigado por el pecado de ser el más productivo y tildado despectivamente, bajo la mentira de que el campo era ver crecer los yuyos. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre”, subrayó, en obvia referencia al kirchnerismo.
En este marco, citó algunos datos que, según su punto de vista, reflejan el éxito que han tenido las medidas tomadas en su período de Gobierno:
- La superficie récord sembrada, de 40 millones de hectáreas en el ciclo 2025/26
- Una producción de 164 millones de toneladas, por lejos la mejor de la historia
- Más de 115 millones de toneladas exportadas el año pasado
- Exportaciones de carne vacuna que crecen 46% en valor y también están en un pico histórico
“Por otro lado, quisiera aprovechar el día de hoy para recordarnos a todos los argentinos que nunca más debemos permitir que alguien nos venga con la cantinela de que el campo no agrega valor ni genera empleo. Si convertir tierra en proteínas de alto valor nutricional no fuera suficiente valor agregado de por sí, sepan que el sector agroindustrial explica cerca de un cuarto del empleo formal de todo el país”, subrayó.
Y remató: “Detrás de cada productora hay veterinarios, molineros, ingenieros, biotecnólogos, gomeros, genetistas, almaceneros, aceiteros, forrajeros y playeros de estación de servicio. Cuando al campo le va bien, le va bien a todo el interior y a la Argentina. Y es gracias a una palabra mágica que la izquierda siempre quiere demonizar: rentabilidad”.
MILEI Y LAS RETENCIONES
En la continuidad de su discurso, Milei no pudo esquivar mencionar el gran tema que preocupa a los productores: las retenciones.
Si bien recordó todo lo que se fueron reduciendo las alícuotas desde 2024 y repasó el cronograma de reducción paulatina que ocurrirá a partir de enero de 2027, elogió que “el campo batió todos estos récords mientras todavía carga con el peso de las retenciones”.
“Todo lo que acabo de enumerar lo lograron con una mano atada a la espalda. En diciembre de 2023 estaban atados de cuerpo entero y hoy vamos camino a terminar de liberarlos por completo. Lo que estamos viendo es una pequeña muestra de lo que puede lograr el campo argentino. Es apenas el punto de partida”, afirmó.
Como otro dato relevante, Milei resaltó que Argentina volvió a ser el segundo exportador neto de
alimentos en el mundo, gracias a una transición hacia el nuevo esquema económico que se está consolidando y hace que “cada nuevo paso que da el sector es más rápido que el anterior”.
En este contexto, trajo un mensaje de alivio: valoró el crecimiento que están teniendo la energía y la minería en exportaciones y expresó que el crecimiento de esos sectores “es lo que financiará la quita de retenciones y el verdadero empoderamiento del campo pujante en las próximas décadas”.
Para Milei, los logros que está consiguiendo el agro son el resultado de “de sacarle de encima al campo, una por una, las capas de estatismo que le habían puesto durante 100 años”.
Además, hizo referencia a la relevancia del Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) que ha permitido ofrecerle al agro un régimen especial, sin monto mínimo de inversión, para compra de equipos de riego, una malla antigranizo o infraestructura de eficiencia energética, que se amortiza en un solo año, con el IVA de esas inversiones devuelto a los tres meses.
Riego, hacienda y mallas antigranizo: ¿cuánto se puede ahorrar en Ganancias gracias al RIMI?
En el caso puntual del riego, hizo referencia a la posibilidad de que impulse una nueva frontera agrícola en el norte de la Patagonia.
También celebró las mejoras de la Ley de Modernización Laboral. “Sacamos al Senasa de la función de producción para cortar con la ridiculez de que un funcionario le diga a un productor cuánto cosechar y aplicamos la misma lógica y las desregulaciones. en la producción bovina”, espetó.
En paralelo, defendió medidas en materia de logística e infraestructura: la extensión de la criculación de bitrenes, la licitación de la red vial troncal, la privatización del Belgrano Cargas y la concesión de la Hidrovía.
“En definitiva, de las más de 16.000 reformas que llevamos hechas, más de 1.000 fueron para liberar al campo específicamente. No por nada el Ministerio de Desregulación lleva por nombre interno el del Ministerio de Rendimientos Crecientes”, remarcó.
MILEI Y LA CONECTIVIDAD
En tanto, en materia de infraestructura también sobresalió su mensaje sobre la autorización para que en Argentina funcione Starlink y hoy, cualquier productor, pueda acceder a internet de máxima calidad hasta el último rincón del país.
“Ahora nos parece algo cotidiano, pero, en una enorme mayoría de los casos, se pasó de que no llegara ni la antigua línea de teléfono a tener internet de alta velocidad de la noche a la mañana. Y, con ello, apareció por primera vez la posibilidad de incorporar tecnología inalámbrica a los cultivos y poder monitorearlos desde cualquier parte del planeta”, indicó.
Según el presidente, gracias a esta democratización del acceso a internet, hoy son casi tres millones
los usuarios de este servicio. “Y lo único que hacía falta para lograrlo era voluntad política”, se vanaglioró.
En este marco, sumó un dato muy relevante: gracias a una iniciativa impulsada por el ENACOM y la propia Starlink, se le van a sumar 6.000 escuelas rurales que, hasta hoy, tenían una conexión a internet deficiente o, directamente, no tenían conectividad alguna.
MILEI Y LA LEY DE TIERRAS
Entre muchos otros temas que pueden conocerse en el discurso completo que se incluye al final de esta nota, el mandatario también se refirió al proyecto de ley de “Inviolabilidad de la propiedad privada”, que está en manos del Congreso y genera rispideces dentro del agro, porque autoriza a la compra de tierras por parte de extranjeros, sin límites.
Para Milei, en cambio, es todo ganancia: “Este proyecto no solo protege a nuestros productores de posibles expropiaciones, una experiencia traumática que ha vivido este sector, sino que habilita la inversión de capital en nuestro sector agropecuario. Existen cientos de negocios que requieren compra de tierras a escala, y que quieren venir a invertir a nuestro país”, aseguró.
Puntualmente, se refirió a la industria forestal, la industria láctea, ciertas economías regionales y el riego para volver viables cultivos en zonas áridas.
“Dadas nuestras restricciones actuales, son sectores que se encuentran subexplotados. Con la aprobación de la ley estimamos una inversión de 15.000 millones de dólares en estas industrias“, aseveró.
MILEI Y EL “MILAGRO” DEL CAMPO
Bajo todo este racconto, Milei cerró con unos párrafos en que se dedicó a proyectar cómo puede ser el campo que venga en la Argentina, liberado de las presiones estatales.
“El campo que fue era un sector genial, maniatado con cadenas regulatorias e impositivas demenciales que, aun con una sobrecarga tributaria nunca vista en la historia de la humanidad, se mantuvo competitivo a nivel global. Que sobreviviera fue poco menos que un milagro. Pero ahora es momento del verdadero milagro: su nuevo siglo de crecimiento sin límites”, sintetizó.
“El campo que se viene va a producir récord tras récord, gracias a que el Estado, por fin, se corrió del medio. Tenemos las condiciones para producir 300 millones de toneladas de granos, para duplicar la producción actual”, continuó.
Y completó: “Vamos a ver al agro finalmente libre, porque por primera vez otros sectores, como la energía y la minería, están creciendo con la misma fuerza y el campo está dejando de ser el pagador de última instancia de todos. El techo que la política le puso al campo durante 100 años se está levantando y, cuando logremos terminar de eliminarlo, este sector va a volar como nunca antes lo hizo en su historia”.

