La pavimentación de la Ruta del Cereal, camino que une la ruta provincial 86 con la nacional 33, en el centro de la provincia de Buenos Aires, pareciera recobrar impulso luego de estar parada durante más de un año.
“Hemos levantado la neutralización e intimado a la UTE a que retome las tareas”, aseguró a Infocampo la Administradora General de Vialidad de la provincia de Buenos Aires, Patricia Tombesi. Sin embargo, la funcionaria advirtió que a pesar de que la medida se tomó “hace una semana”, la reanudación de las tareas podría demorarse.
“Los tiempos pueden ser un poco más extensos en pos de que una obra se pueda continuar sin tener que llegar a otra instancia”, dijo a este medio.
En ese sentido, explicó que el primer paso es negociar con las empresas la actualización del presupuesto. “El precio de lo que atañe a una obra de este rubro ha tenido cambios en el tiempo que estuvo paralizada”, señaló. La suba de costos, obedece fundamentalmente al valor de los combustibles “lo que ha generado una distorsión económico-financiera”, detalló.
Y lo que hay que revaluar es mucho. La que licitación para la pavimentación del tramo que une las localidades de Mones Cazón y Salazar se concretó en mayo de 2011. La obra fue adjudicada a la UTE Fontana Nicastro SA – Vialagro SA con un presupuesto de unos $ 71 millones. En 2012 comenzaron los trabajos de nivelación de la traza, hasta que, luego de algunas interrupciones, la obra quedó frenada en marzo de 2014.
Sobre la neutralización
Según Tombesi, la “neutralización” de la obra se resolvió porque a fines del verano de 2014 “en la zona hubo muchísimas lluvias por lo cual estaba muy cargada de agua”. Para la funcionaria, avanzar en esas condiciones implicaba que “se embeba el paquete estructural, la base y la sub-base, y no se pueda trabajar” ya que en bajo esa circunstancia no hay “certeza de que el trabajo realizado quede en buenas condiciones”.
La neutralización es una figura prevista en la Ley de Obras Públicas de la provincia que permite realizar una actualización presupuestaria con la empresa contratista, sin necesidad de llegar a una nueva licitación.
Bajo ese marco legal, “a la empresa le corresponde redeterminación de precios y demás y estamos viendo como podemos llegar a que la obra se concrete. Es lo que todos esperamos”, subrayó.
“No podemos dejar de darnos cuenta que pasó mucho tiempo desde el momento en que la obra se licitó y tenemos que ajustarnos a la realidad para poder ejecutarla”, profundizó Tombesi,lo que “lleva a que los tiempos no sean los deseados”.
Ahora, mientras continúa la negociación con la adjudicataria, Vialidad habría comenzado a realizar el trabajo de nivelación, teniendo en cuenta que “en el tiempo transcurrido ha habido un poco de voladura de suelo. Además, las pasadas con la motoniveladora generaron cambios en el proyecto”.
Sobre la marcha del trabajo, aseguró que “los tiempos de obra no son muy extensos” y que una vez reiniciada la obra “en seis meses más se podría estar terminando, dependiendo de las condiciones del clima”
En tanto, Tombesi le adelantó a Infocampo que el jueves 4 de junio estará presente en una reunión que se realizará en Garré, partido de Guaminí, donde se informará a los vecinos como continuarán las obras. Del encuentro participarán los jefes de gobierno locales, concejales y productores de la zona.
Los pedidos del pueblo
Mientras tanto, los vecinos de Salazar continúan difundiendo su reclamo. El fin de semana pasado, Héctor Holgado, de la Comisión de vecinos Pro-Ruta del Cereal, contó a la Red Rural (Noticiero agropecuario de Radio La Red, AM 910) los padecimientos de una localidad de 3.000 habitantes que desde hace más de 25 años reclama que el asfalto llegue al acceso del pueblo.
“A fin de 2012 se empezó a trabajar, a levantar el camino, se compactó y estaba listo para hacer el suelo de cemento y el asfalto”, dijo a la Red Rural. Sin embargo, “en marzo de 2014 la empresa comenzó a trabajar menos, con menos gente y menos maquinaria”.
Según Holgado, desde la empresa argumentaron que “hubo problemas de dinero con la Provincia; que le presentaban certificados de finales de obra y no se abonaban”.
“Lo peor de todo esto es que no tenemos salida asfalto; el camino que estaba para asfaltar hoy en día ha bajado entre 25 y 30 cm, hubo accidentes y hasta una persona fallecida”, se lamentó.
Además, contó que “los días de lluvia no se puede salir de la localidad” y si “hay que trasladar a algún enfermo de emergencia hay que ver si la ambulancia puede llegar a Mones Cazón, donde comienza el asfalto”.
El reinicio de las obras de la Ruta del Cereal no sólo brindará una solución a los habitantes de Salazar. La continuidad de las obras dará salida a la producción de más de 600 mil hectáreas donde se hace soja, girasol, maíz y trigo; se terminan unas 260.000 cabezas de ganado por año y cuenta con una gran cantidad de tambos que deben sacar su producto todos los días.
Por Marcos Lopez Arriazu
@marcosarriazu
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