El Gobierno brasileño anunciará en las próximas semanas nuevas medidas de estímulo a la inversión, con miras a que impulsen a la actividad económica para el segundo semestre del año, dijo el lunes el ministro de Hacienda, Guido Mantega.
La economía mejorará en el tercer trimestre y será “aún mejor” en los últimos meses del año, tiempo que ve necesario para que las medidas causen su efecto, estimó.
“Anunciaremos (estímulos) para la inversión en las próximas semanas”, comentó Mantega, tras firmó un pacto de transferencia de recursos con el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin.
El ministro agregó que el jueves firmará un pacto de transferencia de recursos con otros estados.
Mantega, que anunció la liberación de cerca de 2.000 millones de reales en el estado de Sao Paulo para inversiones, comentó también que un tipo de cambio en el que el real esté por debajo de las 2 unidades por dólar le otorga competitividad al sector industrial brasileño.
El real se ha estado moviendo en un rango entre 2,00 y 2,05 por dólar durante más de un mes, en lo que operadores califican como una banda informal de transacción impuesta por el banco central y tomando en cuenta que consideran que el Gobierno y funcionario han dado señales de que están cómodos con ese nivel.
La ministra de Planificación, Miriam Belchior, informó a fines de julio que el Gobierno ya estaba preparando medidas provisorias para ampliar a un 5 por ciento, desde un 3 por ciento, el margen de ingresos corrientes netos que los estados podrán usar en contratos de sociedades público-privadas.
Belchior agregó que el Gobierno estaba preparando un programa de concesiones que será anunciado en las próximas semanas.
Según Mantega, el incentivo para los estados y el paquete de medidas de estímulo a la inversión tienen por meta llevar al sector privado a retomar proyectos.
“Estamos actuando en el sentido de estimular al sector privado a hacer lo mismo. Tenemos que animar al sector privado, que está un poco reticente”, agregó.
Respecto a las posibilidades de que los empleados de una planta de General Motors se queden sin trabajo, Mantega dijo que supervisará un acuerdo de no hacer despidos firmado con los sectores beneficiados con la reducción del Impuesto sobre los Productos Industrializados (IPI).
“El Gobierno debe estar vigilante para garantizar esa cláusula y que no se produzcan despidos en ninguno de los sectores que lograron acuerdos de reducción de tributos”, afirmó.
En el fin de semana, GM realizó una propuesta a los representantes de los trabajadores de no hacer despidos en las fábricas de Sao José dos Campos, en Sao Paulo, hasta fines de noviembre.

