Tras las fuertes lluvias del fin de semana largo, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, se mostró optimista con el futuro a mediano plazo del campo chaqueño.
En declaraciones a Radio Ciudad, el mandatario destacó que “en 10 años, dos de ellos no llovieron”.
En tanto, Capitanich señaló que la lluvia de este fin de semana “fue muy favorable para la provincia y nos induce a generar una buena perspectiva para la siembra de girasol, que teníamos una estimación de 80 mil hectáreas, con una proyección ahora de 300 mil hectáreas. También teníamos una estimación de 50 mil hectáreas de trigo, que garantizará la perspectiva de una muy buena producción”.
“Esto es muy positivo para la producción ganadera y agrícola, y genera las perspectivas adecuadas de lluvias después de un año muy negativo en el sentido del nivel de producción agrícola”, indicó.
Por otro lado, Capitanich reconoció que en 2011 las pérdidas fueron millonarias a causa de la sequía. “Tenemos pérdidas estimadas que van de los 1.600 millones de pesos a 2.600 millones de pesos de acuerdo a los parámetros que se tomen en la cosecha pasada. Esto implicó estrategias para asistir a nuestros productores con el fin de garantizar la continuidad de la producción”, explicó.
“Cuando uno toma los últimos 10 años de precipitaciones en la provincia, deberíamos estar en los mil milímetros por año. Eso implica que en los últimos 10 años tuvimos 2.000 milímetros de déficit, de acuerdo a las estimaciones de la Administración Provincial del Agua”, sostuvo.
Y concluyó que la falta de agua “genera un perjuicio muy severo para la actividad productiva en general, principalmente agrícola y ganadera. Obviamente se afectan los reservorios de agua, y no solamente para el consumo y desarrollo productivo sino también para el consumo humano”.

